Los exmandatarios latinoamericanos denunciaron una “persecución política” tras el fallo de la Corte Suprema que ratificó la condena a la expresidenta.
En las últimas horas, dos referentes de la política latinoamericana, Evo Morales y Rafael Correa, manifestaron su respaldo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme su condena por corrupción en la causa conocida como Vialidad.
El expresidente de Bolivia expresó públicamente su “profunda indignación” por la resolución del máximo tribunal argentino, y reiteró su solidaridad con la exmandataria argentina, su familia y “el pueblo revolucionario al que representó”.
“La condena injusta de seis años de cárcel e inhabilitación perpetua no es otra cosa que persecución política para proscribir a una lideresa del pueblo”, escribió Morales en sus redes sociales.
El líder boliviano también atraviesa actualmente un proceso judicial en su país, situación que alimenta su denuncia sobre un patrón común de lawfare en la región.
Correa: “Manipulan y pervierten los principios jurídicos”
Por su parte, Rafael Correa publicó una imagen junto a Cristina Fernández, acompañada por un mensaje directo: “¡Fuerza, Cristina! ¡Fuerza, Argentina! ¡Basta de lawfare!”. El exmandatario ecuatoriano cerró su mensaje con un emoji que alude al saludo peronista con los dedos en V, símbolo histórico del movimiento justicialista.
En una entrevista radial con AM 990 Splendid, Correa fue aún más categórico:
“La condena a Cristina es una prostitución de los principios jurídicos”, afirmó en diálogo con el periodista Antonio Fernández Llorente.
Durante la charla, Correa sostuvo que la situación judicial de la expresidenta argentina forma parte de un modelo sistemático aplicado en la región.
“Esto ya se aplicó con Lula, conmigo, ahora con Cristina. Manipulan y pervierten los principios jurídicos. No solo se atenta contra ella, se atenta contra los derechos de la propia civilización. Están destrozando América Latina, la están pulverizando”, concluyó.
Ambos líderes coincidieron en denunciar una campaña coordinada desde los poderes judiciales para excluir del escenario político a figuras progresistas mediante condenas judiciales. El término lawfare, cada vez más presente en el discurso regional, vuelve a encender el debate sobre el uso de la Justicia con fines políticos en América Latina.
















