El presidente paraguayo anunció su salida del Gobierno mientras avanzaba en el Congreso un pedido de juicio político. La intervención de Ueno Bank, que afecta a millones de clientes y compromete importantes fondos públicos, desató una fuerte conmoción económica e institucional.
La crisis financiera que sacude a Paraguay tuvo este miércoles un desenlace político de alto impacto. Santiago Peña comunicó su decisión de renunciar a la Presidencia, en medio de las investigaciones por las presuntas irregularidades vinculadas a Ueno Bank y cuando el Congreso se preparaba para tratar su posible destitución.
El mandatario hizo pública su decisión mediante un mensaje difundido en sus redes sociales. Allí sostuvo que su salida apunta a evitar un agravamiento del conflicto y preservar la estabilidad institucional del país.
Durante su declaración, Peña puso especial énfasis en la situación de los ahorristas y reclamó que se garantice la devolución de los depósitos. También pidió proteger los recursos públicos comprometidos en la entidad financiera.
El respaldo de Horacio Cartes cambió el escenario político
Uno de los acontecimientos que aceleró la crisis fue el posicionamiento de Horacio Cartes, expresidente paraguayo y principal referente del Partido Colorado.
Cartes confirmó que su espacio político acompañaría el juicio político contra Peña. La decisión tuvo un fuerte impacto, ya que el dirigente había sido uno de los principales impulsores de la candidatura presidencial del ahora mandatario.
El cambio de postura dentro del oficialismo dejó a Peña en una situación política extremadamente delicada y fortaleció el avance de la oposición en el Congreso.
Diputados avanzó con el juicio político
La acusación contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana había sido presentada por 35 legisladores, entre opositores y representantes disidentes del oficialismo.
La iniciativa se fundamentó en el artículo 225 de la Constitución paraguaya. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad avanzar con el procedimiento y trasladó la decisión al Senado.
La Cámara Alta quedó ante la responsabilidad de resolver los próximos pasos institucionales, entre ellos el tratamiento de la renuncia presidencial y la eventual continuidad del proceso de juicio político.
El cierre de Ueno Bank desató preocupación entre millones de clientes
El origen de la crisis se encuentra en la decisión del Banco Central del Paraguay de intervenir y disponer la disolución de Ueno Bank.
La medida fue adoptada después de detectarse un deterioro significativo en los indicadores de solvencia de la entidad, que habían descendido por debajo de los niveles mínimos establecidos por la regulación financiera.
El banco contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes y manejaba depósitos que incluían alrededor de 850 millones de dólares correspondientes a fondos públicos, entre ellos recursos vinculados al Instituto de Previsión Social.
La intervención provocó incertidumbre entre los depositantes, largas filas frente a las sucursales y manifestaciones en Asunción.
Ante el escenario, las autoridades anunciaron mecanismos de cobertura a través del Fondo de Garantía de Depósitos para comenzar a devolver parte del dinero a los afectados.
La investigación judicial alcanza a los principales directivos
En paralelo a la crisis institucional, la Fiscalía paraguaya avanzó con una investigación sobre presuntas maniobras financieras relacionadas con operaciones crediticias realizadas entre 2025 y 2026.
El expediente involucra a 27 personas y apunta a préstamos y sobregiros otorgados a compañías vinculadas al mismo grupo económico, bajo condiciones que habrían incumplido los criterios habituales de evaluación de riesgo.
Entre los investigados se encuentra Miguel Vásquez, uno de los fundadores y principales accionistas de la entidad. La Fiscalía solicitó su prisión preventiva y medidas restrictivas para otros integrantes de la conducción del banco.
La investigación deberá determinar las responsabilidades individuales y el alcance de las operaciones cuestionadas.
Una crisis que pone a prueba las instituciones paraguayas
La salida de Santiago Peña abrió un nuevo capítulo en la política paraguaya. El impacto del caso Ueno Bank ya excedió el terreno financiero y se convirtió en una crisis de gobernabilidad, con consecuencias sobre la confianza pública y el funcionamiento de las instituciones.















