La legisladora porteña del PO FITU cuestionó la decisión del juez Daniel Rafecas de elevar a juicio la causa en su contra por presunta instigación a la violencia. En diálogo con Sueños y Sonidos por Radio 10 Mar del Plata, sostuvo que se trata de una avanzada judicial para limitar la libertad de expresión.
Vanina Biasi afirmó este sábado que la elevación a juicio dispuesta por el juez federal Daniel Rafecas no constituye un hecho aislado, sino parte de una persecución política contra quienes critican al Estado de Israel. “No se me acusa por antisemitismo, sino por cuestionar una política de Estado. Eso es antisionismo y es una posición política legítima”, señaló al aire de Sueños y Sonidos.
La legisladora explicó que su procesamiento ya había sido confirmado por la Cámara y que la resolución conocida en las últimas horas refiere al pase a juicio oral. Según detalló, la causa se inició a partir de expresiones en redes sociales en las que cuestionó el accionar del Estado de Israel sobre el pueblo palestino, lo que derivó en la aplicación de la ley antidiscriminatoria.
Durante la entrevista, Biasi fue enfática al diferenciar antisemitismo de crítica política. “Estar en contra de las políticas del Estado de Israel no es ser antisemita. Es oponerse a un movimiento político que tiene características supremacistas y racistas”, afirmó, y advirtió sobre un “retroceso grave en materia de derechos democráticos” si se penalizan opiniones políticas.
La dirigente del Partido Obrero también comparó su situación con otros discursos públicos que, según indicó, no reciben la misma respuesta judicial. En ese marco, mencionó declaraciones recientes vinculadas a la última dictadura y sostuvo que existe una “doble vara” en el accionar de la Justicia. “Cuando se trata de disciplinar a voces opositoras, la reacción es inmediata. Cuando se justifican prácticas de tortura o exterminio, el silencio es total”, planteó.
Biasi sostuvo además que el Poder Judicial actúa como herramienta de otros poderes y apuntó contra sectores de la Justicia Federal. “No buscan proteger derechos, buscan poner una mordaza a la crítica política”, afirmó, y alertó que una eventual condena sentaría un precedente que limitaría la expresión de quienes vengan después.
En el tramo final, la legisladora remarcó que lleva más de tres décadas de militancia pública sin antecedentes de expresiones antisemitas y consideró que la causa banaliza un problema real. “El antisemitismo existe y es grave, pero usarlo para perseguir opositores es una irresponsabilidad”, concluyó.
















