En una entrevista brindada al programa Sueños y Sonidos de Radio 10 Mar del Plata, la secretaria gremial de ADUM, Abigail Araujo, trazó un diagnóstico preocupante sobre el presente y el futuro de la educación superior en Argentina. “La educación no se devaluó; lo que se devaluó es la inversión en educación”, afirmó con contundencia.
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Araujo responsabilizó directamente al Gobierno nacional, a quien acusó de implementar “un proyecto educativo que, más que un descuido, es un ataque planificado” y que —según sostuvo— “llega a ser anticonstitucional” al no garantizar el financiamiento estatal de la educación pública.
La dirigente detalló que las universidades nacionales están funcionando con un tercio menos de presupuesto operativo que en diciembre de 2023, mientras que los salarios docentes han perdido más del 40% de su poder adquisitivo. “El mes pasado recibimos apenas un 1,3% de aumento salarial, cuando para recuperar lo perdido necesitaríamos un 40%”, ejemplificó.
“Estamos frente a un vaciamiento progresivo”
La secretaria gremial describió un proceso de deterioro “por goteo”, que abarca desde la paralización de obras públicas hasta la reducción de becas estudiantiles. “Cada vez menos estudiantes y docentes pueden sostenerse en el sistema. En la universidad, ser docente es un trabajo profesional, no solo una vocación”, remarcó.
Consultada sobre el impacto a largo plazo, Araujo fue categórica: “Sin inversión pública en educación y ciencia, el país pierde su capacidad de resolver problemas sociales, de innovar, de posicionarse ante las crisis globales”. Recordó que, durante la pandemia, el sistema científico nacional fue clave en el desarrollo de barbijos, insumos médicos y hasta una vacuna propia.
También alertó sobre recientes anuncios oficiales que buscan fusionar el INTA y el INTI, organismos estratégicos para el desarrollo agropecuario e industrial. “El ataque es generalizado y pone en riesgo el futuro mismo del país”, advirtió.
Reclamos claros y sin respuesta
Desde ADUM, el plan de lucha comenzó en enero de 2024 con paros, clases públicas y marchas multitudinarias. “Logramos apoyo social y que el Congreso aprobara una ley de financiamiento universitario, pero fue vetada unilateralmente por el presidente”, recordó.
Los cinco reclamos centrales que sostienen los gremios universitarios son:
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Recuperación del presupuesto universitario.
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Recomposición salarial para docentes y no docentes.
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Aumento de las becas estudiantiles.
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Reactivación de la obra pública en universidades.
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Presupuesto digno para ciencia y tecnología.
Hasta el momento, no hubo apertura de paritarias ni mejoras presupuestarias.
“Hay desgaste social, pero seguimos luchando”
Sobre la falta de un apoyo más masivo, Araujo reflexionó: “Hay un pensamiento mágico que supone que la universidad va a seguir existiendo sola, sin financiamiento. Y también un enorme desgaste económico y emocional que atraviesa a toda la sociedad”.
En relación con los debates instalados desde el oficialismo sobre los estudiantes extranjeros, la secretaria aclaró: “Menos del 2% de la matrícula son extranjeros residentes. No existe la invasión que el Gobierno quiere instalar. Además, para estudiar en una universidad pública es necesario tener DNI argentino”.
Destacó, además, la transparencia de la Universidad Nacional de Mar del Plata, recientemente posicionada entre las cinco instituciones más transparentes del país.
Próximas acciones
De cara al futuro inmediato, ADUM y otras organizaciones universitarias locales, como APU, FUM y ATE, están coordinando acciones conjuntas. Se prevé una movilización para el 30 de abril en el marco del Día Internacional de los Trabajadores. Asimismo, siguen de cerca dos proyectos de ley en el Congreso que buscan restituir el financiamiento universitario, e impulsan la posibilidad de una consulta popular para defender la educación pública gratuita y estatal.
“Defender la universidad es defender el futuro de todos”, concluyó Araujo.















