Gravísima denuncia de Viviana Aguirre, diputada suplente de La Libertad Avanza, en diálogo con Gustavo Sylvestre por Radio 10.
En una entrevista que sacudió el aire de Mañana Sylvestre por Radio 10, Viviana Aguirre, diputada suplente por La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, denunció una estructura de corrupción enquistada en el PAMI y vinculada directamente a dirigentes de su propio espacio político. “La casta el gobierno la sigue teniendo y meten cada vez más”, disparó sin filtro.
Aguirre afirmó que desde el propio aparato libertario le pidieron “retornos” y que se negaron a firmar “papeles ilegales”. “Juan Esteban Osaba, mano derecha de Sebastián Pareja, me hizo renunciar a mi trabajo y me prometió que iba a entrar como directora de PAMI, pero tenía que dar un millón de pesos de retorno”, relató. “Cuando dije que no firmaba papeles ilegales, me desplazaron”.
En su testimonio, también reveló que ella misma financió parte de la campaña de Javier Milei: “Puse más de 15 millones de pesos de mi bolsillo junto al Dr. Raúl Simonetto”, aseguró. Lo hizo con la esperanza de un cambio genuino. Pero la realidad que encontró fue otra: “Pensé que íbamos a terminar con la casta y metieron a gente peor, vinculada al narcotráfico, a violaciones, a maltratos a mujeres”.
La entrevista estuvo cargada de momentos impactantes. Aguirre relató con lujo de detalles cómo en el PAMI se manejaban fondos con irregularidades, cómo se cobraban coimas a prestadores, cómo se “vendían cargos” y cómo el personal era extorsionado desde los gremios para encubrir ausencias laborales.
Aguirre apuntó directamente contra Sebastián Pareja, el principal armador de LLA en la provincia: “Nos dijeron ‘ustedes no están para investigar ni para saber si hay corrupción, están para firmar y hacer caso a La Libertad Avanza’”.
Uno de los tramos más escalofriantes de su relato fue cuando detalló lo que encontró en algunos geriátricos: “Llegamos a un lugar donde había una señora fallecida, desnutrida, los abuelos con sarna, no les daban de comer. Había una olla con sopa de carcasas de pollo”, contó. “Los prestadores médicos cobraban a los afiliados entre 2 mil y 3 mil dólares cuando PAMI cubre el 100%. Y si pedías auditorías, te las negaban o te mandaban gente arreglada con los prestadores”.
Según Aguirre, cuando ella y su equipo empezaron a denunciar estas situaciones, comenzaron las amenazas. “Nos terminaron echando a los dos. Estábamos viajando a PAMI Central a llevar denuncias, y lo llaman a Simonetto y le dicen: ‘Están desvinculados usted y Viviana Aguirre’. Nos bloquearon las computadoras, no nos atendió nadie. Nos sacaron como si fuéramos delincuentes”.
La diputada suplente denunció que aún teme por su seguridad y que recibió amenazas tras su exposición mediática. Pese a todo, aseguró que no se va a callar: “No soy corrupta, voté algo distinto. La gente tiene que saber lo que está pasando”.

















