Recuperadores urbanos, proteccionistas y funcionarios municipales participaron de una jornada de trabajo para avanzar hacia una alternativa que permita terminar con el uso de caballos sin dejar sin sustento a las familias que viven del reciclaje.
Después de una década sin un debate institucional sobre la problemática, el Concejo Deliberante de General Pueyrredon volvió a poner en agenda la tracción a sangre (TAS) en Mar del Plata y Batán.
La jornada se realizó a partir de un decreto impulsado por el concejal Diego García y reunió a representantes de los recuperadores urbanos, organizaciones proteccionistas y personal del área municipal de Zoonosis. También participaron los concejales Diego García y Valeria Crespo, de Unión por la Patria.
El objetivo del encuentro fue comenzar a construir un diagnóstico común y avanzar en un plan de transición que permita reemplazar de manera definitiva el uso de caballos en la actividad de los recuperadores.
Uno de los principales puntos de coincidencia fue la necesidad de terminar con el maltrato animal, pero al mismo tiempo generar alternativas laborales concretas para quienes actualmente dependen de la tracción a sangre para sostener a sus familias.
En Mar del Plata existen ordenanzas que restringen la utilización de animales para este tipo de tareas, aunque su aplicación no logró resolver el problema. En ese contexto, durante la reunión se analizaron experiencias de otros municipios bonaerenses que avanzaron con programas de reconversión hacia motocarros, zootropos y vehículos a pedal con asistencia eléctrica.
Berazategui, Ituzaingó, Lomas de Zamora y Luján fueron mencionados como algunos de los distritos que implementaron distintas alternativas para reemplazar los carros tirados por caballos.
“Prohibir por prohibir no resuelve nada”
El concejal Diego García remarcó que el encuentro permitió retomar una discusión que llevaba años sin tratamiento institucional.
“Hacía diez años que no se discutía formalmente este tema en General Pueyrredon. Es evidente que necesitamos una solución integral que cuide a los animales, pero que también reconozca y dignifique el rol ambiental y laboral de los recicladores”.
García también puso el foco en el aporte que realizan los recuperadores urbanos al sistema de reciclaje de la ciudad.
Según sostuvo, su tarea permite recuperar “el doble o hasta el triple” de lo que logra el Municipio en materia de recuperación de materiales.
“Prohibir por prohibir no resuelve nada. Hay que invertir y construir alternativas viables como ya hicieron otros distritos para dar un salto hacia adelante”, planteó el concejal.
Los recuperadores pidieron mejorar todo el circuito
Desde el sector de los recuperadores urbanos también plantearon que la discusión no debería limitarse exclusivamente al uso de caballos.
La propuesta apunta a mejorar las condiciones generales en las que se desarrolla la actividad: desde el reemplazo de los animales utilizados para tirar de los carros hasta las condiciones laborales de los recuperadores y el funcionamiento del predio de disposición final.
En ese sentido, remarcaron la necesidad de “pensar en mejorar todo el circuito” y avanzar con una transformación que contemple a todos los sectores involucrados.
Desde Unión por la Patria consideraron que esta primera reunión representa un punto de partida para incorporar a las distintas áreas del Departamento Ejecutivo a una agenda de trabajo común.
La intención es avanzar en una reglamentación actualizada y participativa que establezca un proceso gradual de reconversión y permita alcanzar la erradicación definitiva de la tracción a sangre en Mar del Plata y Batán, sin dejar de contemplar la situación económica y laboral de las familias que actualmente dependen de esta actividad.
















