La discusión por las tasas e impuestos municipales sumó un nuevo capítulo en la provincia de Buenos Aires. En Olavarría, un proyecto de ordenanza que busca establecer un régimen específico para la actividad de generación de energía eólica desató una fuerte polémica, luego de que dirigentes de La Libertad Avanza lo calificaran como un “impuesto al viento” y advirtieran que podría desalentar inversiones.
La iniciativa, impulsada por la gestión del intendente Maximiliano Wesner, recién ingresó al Concejo Deliberante para su tratamiento, pero ya quedó en el centro de la disputa entre el gobierno nacional de Javier Milei y distintos municipios por la presión tributaria sobre el sector privado.
Qué propone el proyecto
El texto busca incorporar una categoría específica para la generación de energía eléctrica mediante fuentes eólicas dentro de la ordenanza fiscal e impositiva de Olavarría, una actividad que hasta el momento no tenía un régimen propio.
El principal cambio consiste en modificar la forma de calcular la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH). En lugar de tomar como base los ingresos de las empresas, la propuesta establece que el tributo se determine según la cantidad de aerogeneradores instalados en cada parque eólico.
De aprobarse, las empresas deberán abonar el equivalente a 5.200 dólares anuales por cada aerogenerador, monto que será convertido a pesos utilizando la cotización vendedora del Banco Nación al momento del pago.
Además, el proyecto contempla una cláusula de estabilidad tributaria por diez años, con el objetivo de garantizar que la carga impositiva no aumente por encima del valor real fijado inicialmente durante ese período.
Los argumentos del municipio
Desde el Ejecutivo municipal sostienen que la iniciativa busca cubrir un vacío normativo y ofrecer reglas claras para una actividad que continúa creciendo en el distrito.
Según los fundamentos del proyecto, la tasa no grava la energía producida ni la facturación de las compañías, sino que constituye una contraprestación por los servicios municipales de inspección, habilitación, seguridad y control.
También aseguran que el esquema propuesto resulta competitivo respecto de otros distritos y que la estabilidad fiscal apunta a generar previsibilidad para nuevas inversiones, fomentar la contratación de proveedores locales y promover la creación de empleo vinculado al desarrollo de las energías renovables.
La crítica de La Libertad Avanza
La propuesta fue cuestionada durante la última sesión del Concejo Deliberante por el concejal de La Libertad Avanza, Guillermo Lascano, quien la definió como un “impuesto al viento”.
El edil sostuvo que la nueva tasa modifica la ecuación económica de los proyectos energéticos y puede terminar alejando inversiones del partido.
“Después dicen que no se generan inversiones y claro, si acá las estamos corriendo. Le alteramos la ecuación económica, el retorno de la inversión. ¿Quién va a apostar por Olavarría?”, afirmó durante el debate.
Además, relacionó la iniciativa con la discusión nacional sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al señalar que mientras otras provincias buscan atraer proyectos mediante beneficios fiscales, en Buenos Aires se impulsan nuevas cargas tributarias.
Un distrito clave para la energía eólica
La discusión cobra especial importancia porque Olavarría concentra algunos de los principales parques eólicos de la provincia de Buenos Aires.
Entre ellos se encuentran el Parque Eólico CASA, desarrollado por YPF Luz en el predio de Cementos Avellaneda; el Parque Eólico Vientos de Olavarría, de Ternium; y el Parque La Rinconada, construido por Techint para abastecer su complejo industrial.
A estos emprendimientos se suman nuevos proyectos de generación renovable, algunos de ellos alcanzados por los beneficios del RIGI.
Por ese motivo, el debate trasciende el ámbito local y se inserta en la discusión nacional sobre el alcance de los tributos municipales y su impacto en las inversiones privadas. Mientras el municipio sostiene que busca actualizar su esquema impositivo con reglas previsibles, desde la oposición libertaria consideran que la creación de una nueva tasa envía una señal negativa para el desarrollo del sector energético.
















