Desde la Fundación Fauna Argentina, su presidente Juan Antonio Lorenzani cuestionó duramente la forma en que se están realizando intervenciones sobre fauna silvestre en la zona de la Escollera Sur, en Mar del Plata, tras el rescate de un juvenil de lobo marino de dos pelos de aproximadamente 18 meses que presentaba una tanza en el cuello.
Según el referente de la organización, el equipo había trabajado durante horas el pasado sábado en un operativo de observación silenciosa, con el objetivo de intervenir sin alterar el comportamiento del animal ni generar estrés en el entorno. Sin embargo, sostuvo que una nueva intervención realizada 24 horas después habría interferido con ese trabajo previo.
En su planteo, Lorenzani cuestionó la falta de coordinación y criticó lo que consideró acciones improvisadas en el lugar. Afirmó que este tipo de situaciones afectan directamente a la fauna, al incrementar la presencia humana en sectores sensibles.
Desde la organización remarcaron que las tareas de rescate requieren planificación, experiencia y protocolos claros, y sostienen que la intervención innecesaria puede generar más daño que beneficio en este tipo de casos.
También apuntaron contra el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, al que acusan de no intervenir frente a estas prácticas y de permitir lo que califican como “exposiciones mediáticas” en operativos de fauna.
En ese marco, Lorenzani expresó una crítica directa a quienes participan de estas acciones sin, según su visión, la formación adecuada, y defendió el trabajo sostenido de equipos con trayectoria en la conservación.
El caso vuelve a poner en debate los criterios de intervención sobre fauna marina en la costa marplatense, un tema que en los últimos años ha generado distintas posturas entre organizaciones, autoridades y especialistas.















