Francia se convirtió este lunes en el último país en reconocer formalmente al Estado Palestino, en un gesto que marca un punto de inflexión en la diplomacia internacional sobre el conflicto en Medio Oriente.
En la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el presidente francés Emmanuel Macron sostuvo que “ha llegado el momento de la paz” y afirmó que “nada justifica la guerra que sigue en Gaza”. Macron agregó que Francia está dispuesta a contribuir a una “misión de estabilización” en Gaza y planteó un esquema de administración transitoria liderado por la Autoridad Palestina, que supervise el desmantelamiento de Hamas. La apertura de una embajada francesa en el nuevo Estado palestino, aclaró, dependerá de la liberación de los rehenes y de la concreción de un alto al fuego.
El anuncio se produce en medio de una ola de reconocimientos: Bélgica, Luxemburgo, Malta, Andorra y San Marino se sumarían próximamente, después de que Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal lo anunciaran el domingo. La medida busca reforzar la presión internacional sobre Israel, que desde el 7 de octubre de 2023 responde al ataque de Hamas con operaciones militares en Gaza, donde se han registrado más de 65.000 muertos según el ministerio de salud dirigido por Hamas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la situación en Gaza de “moral, legal y políticamente intolerable” y subrayó que una solución de dos Estados es “la única vía creíble” para la paz. Por su parte, el presidente palestino Mahmoud Abbas, impedido de asistir en persona tras la revocación de visas por Estados Unidos, reclamó un alto al fuego permanente y pidió que Hamas entregue sus armas a la Autoridad Palestina.
Israel, por su parte, mantiene su rechazo a la creación de un Estado palestino y describe los recientes debates en la ONU como una “farsa”. El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que “no habrá Estado palestino al oeste del río Jordán”, y el presidente Isaac Herzog advirtió que su reconocimiento “solo alentaría a las fuerzas de oscuridad”.
La decisión francesa coincidió con una serie de gestos simbólicos: los colores palestinos e israelíes se desplegaron en la Torre Eiffel, y en Francia y Europa se registraron manifestaciones pro-palestinas en más de 80 ciudades.
Mientras Estados Unidos, Alemania e Italia se mantuvieron ausentes de la cumbre del lunes en París sobre la solución de dos Estados, líderes de Jordania, Qatar y Arabia Saudita reiteraron ante la ONU que esta sigue siendo “la única vía para la paz duradera” en la región.















