La profunda caída del consumo continúa impactando de lleno en el comercio marplatense. Jorge Tarasi, propietario de la tradicional zapatería Calzados 4X4 Todo Terreno, confirmó que cerrará dos de sus tres locales debido a la falta de rentabilidad y a la imposibilidad de sostener la estructura comercial en el actual contexto económico.
En diálogo con el programa “Sueños y Sonidos” de Radio 10 Mar del Plata, el comerciante explicó que la decisión ya está tomada y que solo conservará un local administrado de manera familiar.
“Ya tengo programado cerrar dos locales porque alquilo y tengo empleados y hoy no es para nada rentable. Nos vamos a quedar con un solo local”, afirmó.
Tarasi relató que la caída de las ventas no es un fenómeno reciente, aunque aseguró que durante 2024 todavía podía sostener la actividad gracias a una mínima rentabilidad.
“La caída viene desde hace rato. El año pasado todavía teníamos un poquito de rentabilidad. Este año ya estamos en negativo y tengo que salir a buscar financiación para mantener los negocios abiertos”, explicó.
La decisión también tendrá consecuencias sobre el empleo. Actualmente trabajan siete personas distribuidas entre los tres comercios.
“Obviamente vamos a cumplir como corresponde con las indemnizaciones. Primero haremos una liquidación final y después, cuando cerremos las puertas, se indemnizará a la gente”, señaló.
Diez millones de pesos de pérdida por mes
El comerciante describió un escenario financiero cada vez más difícil. Contó que agotó sus ahorros y recurrió a créditos bancarios con la expectativa de una recuperación que finalmente no llegó.
“El año pasado, creyendo que esto se podía revertir, me endeudé con el banco con el que trabajo. No alcanzó y ya había gastado los ahorros”, relató.
Según precisó, desde febrero la situación se volvió insostenible.
“Estoy casi diez millones de pesos abajo cada mes en función de mis gastos y lo que podemos llegar a facturar. Todos los meses tengo que salir a buscar con prestamistas diez millones de pesos para cubrir compromisos”, aseguró.
Ante este panorama, decidió dejar de comprar mercadería y avanzar con una fuerte liquidación de stock.
“Ya decidí no volver a comprar mercadería y hacer una liquidación importante con descuentos sin rentabilidad para poder pagar compromisos. Después ya no continuar”, sostuvo.
“La gastronomía está igual o peor”
Tarasi consideró que la crisis excede ampliamente al rubro del calzado y alcanza a gran parte de la actividad económica local.
“Por lo que sé, la gastronomía está igual o peor que nosotros. En indumentaria y calzado la situación es muy angustiante”, afirmó.
Además, remarcó que el problema principal no son los salarios de los trabajadores sino la fuerte caída del consumo.
“Los sueldos de comercio no son altos y las cargas laborales son las mismas de siempre. El problema es que nuestras ventas caen entre un 20 y un 30 por ciento cada año. Ahí está el problema”, explicó.
Críticas al modelo económico
Durante la entrevista, el comerciante fue especialmente crítico con las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional y aseguró que favorecen a sectores concentrados en detrimento del mercado interno.
“Se favorecieron sectores muy concentrados y el mercado interno quedó relegado. El poder adquisitivo de la mayoría de las personas está muy por debajo de lo que era años atrás”, manifestó.
Respecto de la apertura de importaciones, reconoció que algunos productos efectivamente redujeron sus precios, aunque consideró que eso no se tradujo en una mejora de las ventas.
“Sí, los precios bajaron. Eso es verdad. El problema es que a medida que no se fabrica nada en Argentina, la industria despide gente y se pierde poder adquisitivo. Hoy tengo mercadería a muy buen precio pero no tengo quién me la compre”, señaló.
Tarasi también advirtió sobre las dificultades que enfrenta la producción nacional para competir con productos importados.
“La mercadería importada tiene mucha tecnología y muy buena presentación. Nosotros podríamos ser competitivos con otro tipo de dólar, pero hoy fabricar en Argentina es muy caro y los productos que vienen de afuera ingresan con un dólar extremadamente bajo y con menos impuestos”, sostuvo.
“Es un gobierno miserable”
En uno de los tramos más duros de la entrevista, el comerciante cuestionó las prioridades del Gobierno nacional.
“Un gobierno que deja de cobrar bienes personales, que baja impuestos a las importaciones y retenciones a determinados sectores, pero al mismo tiempo deja de subsidiar a discapacitados o a las universidades, para mí es un gobierno miserable. Me parece totalmente inhumano”, expresó.
Un comerciante con más de dos décadas en el sector
Tarasi recordó que abrió su primer local en 2006, aunque su experiencia en el rubro comenzó varios años antes como vendedor y representante de fábricas de calzado.
Según explicó, el crecimiento de su actividad estuvo vinculado al fortalecimiento de la industria nacional después de la crisis de 2001.
“La apertura se dio a partir de 2002, cuando hubo menos importaciones y las fábricas nacionales volvieron a crecer y a tomar gente. Ahí empezamos a crecer nosotros también”, recordó.
Sin embargo, aseguró que la actualidad representa uno de los momentos más difíciles que le tocó atravesar.
“Lo que está sucediendo es una masacre”, definió.
Un futuro incierto
Consultado sobre la posibilidad de reconvertirse o cambiar de actividad, Tarasi reconoció que hoy no encuentra una alternativa clara.
“No sabría cómo reconvertirme. Algo vamos a buscar, quizás hacer repartos o alguna otra actividad. Pero claramente sería bajar mucho la calidad de vida y el trabajo que venimos desarrollando hace tantos años”, admitió.
Mientras prepara el cierre de dos de sus locales, el comerciante intenta sostener el último punto de venta junto a su familia. Sin embargo, reconoció que tampoco tiene certezas sobre cuánto tiempo podrá resistir.
“La idea es quedarnos familiarmente en un local. Si eso tampoco funciona, no sé qué va a pasar. Pero me parece que nos está quedando un país para muy poca gente”, concluyó.
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