La concejal Vilma Baragiola presentó un proyecto de ordenanza para modificar la normativa vigente sobre contaminación sonora con el propósito de endurecer los controles sobre los vehículos que circulan con escapes no reglamentarios. La iniciativa apunta a fortalecer las tareas de prevención, fiscalización y sanción para reducir el impacto del ruido en la ciudad.
El proyecto plantea ampliar el alcance de la ordenanza actual para que abarque a todos los vehículos habilitados para transitar por la vía pública. De aprobarse, quedará expresamente prohibido el uso de escapes modificados, libres o adulterados, además de dispositivos conocidos como “cortes”, “explosivos” y resonadores que incrementan el ruido del motor por encima de los límites permitidos.
Entre los cambios propuestos también se contempla la realización de operativos de control durante el día y la noche. Para ello, la autoridad de aplicación podrá utilizar sonómetros y otros equipos homologados que permitan medir con precisión los niveles de emisión sonora de cada vehículo.
La iniciativa incorpora, además, requisitos más estrictos para recuperar los vehículos secuestrados por este tipo de infracciones. También habilita el decomiso y la destrucción de los escapes fuera de norma, al tiempo que prevé sanciones para talleres, comercios y particulares que fabriquen, vendan o instalen estos sistemas destinados a vehículos que circulan por la vía pública.
Otro de los puntos destacados es la creación de un Registro Municipal de Infractores por Contaminación Sonora Vehicular. A esto se suma la implementación de un canal digital para que los vecinos puedan denunciar este tipo de situaciones, con el objetivo de facilitar la detección de reincidencias y optimizar los operativos de control.
Al presentar la propuesta, Baragiola señaló que el exceso de ruido generado por algunos vehículos dejó de ser una simple incomodidad para transformarse en un problema que afecta el descanso, la salud y la convivencia cotidiana de los vecinos. En ese sentido, sostuvo que el municipio necesita contar con herramientas más eficaces para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
La concejal también consideró que las prohibiciones, por sí solas, no son suficientes si no están acompañadas por controles efectivos, tecnología adecuada y procedimientos que permitan actuar con rapidez frente a las infracciones.
Finalmente, el proyecto impulsa la realización de campañas permanentes de concientización, la capacitación del personal encargado de los controles y el trabajo conjunto con organismos provinciales, nacionales e instituciones técnicas para mejorar las tareas de fiscalización y reducir la contaminación sonora provocada por los vehículos.















