EDEA encontró conexiones clandestinas y medidores adulterados tras inspeccionar más de 1.500 suministros en sectores residenciales. Los responsables deberán afrontar multas, el pago del consumo no registrado y posibles causas penales.
El fraude eléctrico no distingue barrios ni niveles económicos. Un operativo realizado por EDEA en distintos barrios privados de la zona sur de Mar del Plata permitió detectar numerosas irregularidades en instalaciones domiciliarias y comerciales, donde algunos usuarios habrían manipulado los medidores o realizado conexiones clandestinas para pagar menos energía de la realmente consumida.
La distribuidora llevó adelante un amplio trabajo de inspección que incluyó el análisis de consumos y controles sobre unos 1.500 suministros. Durante el procedimiento se encontraron equipos adulterados y conexiones conocidas como “enganchadas”, utilizadas para alterar el registro real del consumo eléctrico.
Ante estas situaciones, EDEA informó que ya inició las actuaciones correspondientes, con el levantamiento de actas de infracción, gestiones comerciales para recuperar los montos adeudados y la presentación de denuncias penales por el delito de fraude.
Además de las sanciones económicas, los responsables deberán abonar en forma retroactiva la energía consumida y no registrada por los medidores intervenidos.
Desde la empresa remarcaron que este tipo de maniobras no solo generan un perjuicio económico, sino que también ponen en riesgo la seguridad de quienes las realizan y de sus vecinos. Las conexiones irregulares pueden provocar incendios, electrocuciones, sobrecargas en la red y problemas de tensión que afectan a otros usuarios.
EDEA advirtió además que los daños ocasionados en la infraestructura eléctrica por estas prácticas serán reclamados directamente a los responsables.
La empresa recordó que cualquier vecino que detecte o sospeche una irregularidad puede realizar una denuncia anónima a través del 0800-666-3332, mediante la página oficial de EDEA o por sus redes sociales.















