Líderes mundiales han expresado una fuerte condena tras la difusión de impactantes videos que muestran a rehenes israelíes demacrados en Gaza, mientras el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) reiteró su llamado urgente para acceder a los cautivos que aún permanecen en manos de grupos armados palestinos.
El canciller británico David Lammy calificó las imágenes como “repugnantes” y sostuvo que “los rehenes deben ser liberados de manera inmediata e incondicional”. Sus declaraciones siguieron a la publicación de dos videos: el jueves, la Yihad Islámica Palestina difundió imágenes de Rom Braslavski, de 21 años, visiblemente desnutrido y llorando, y el sábado, Hamas publicó un video similar del joven Evyatar David, de 24 años.
Ambos fueron secuestrados durante el ataque del 7 de octubre de 2023 en el festival de música Nova, al sur de Israel, y figuran entre los 49 rehenes que aún se encontrarían en Gaza, según el gobierno israelí. De ese grupo, se estima que al menos 27 han muerto.
Tras la difusión de las imágenes, el primer ministro Benjamín Netanyahu habló con las familias de los cautivos y les expresó su “profunda conmoción”, asegurando que los esfuerzos para traerlos de regreso “continuarán sin descanso”.
En paralelo, Netanyahu solicitó al jefe regional de la Cruz Roja que intervenga de forma inmediata para garantizar alimentos y atención médica a los rehenes. El CICR respondió diciendo estar “horrorizado” por los videos, que reflejan “las condiciones de vida que amenazan la vida misma de los rehenes”.
Cruz Roja en el centro de las críticas
La Cruz Roja ha enfrentado críticas desde ambos lados del conflicto. En Israel, se le acusa de no haber hecho lo suficiente para asistir a los cautivos, mientras que desde sectores palestinos se denuncia que no ha tenido acceso a los miles de prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes desde el comienzo de la guerra.
La organización aclaró que su rol depende del consentimiento de las partes en conflicto y de condiciones mínimas de seguridad. Aun así, instó a que se le permita asistir a los rehenes y garantizar su contacto con familiares.
Por su parte, el brazo armado de Hamas, las Brigadas Al-Qassam, aseguró que estaría dispuesto a permitir la entrega de alimentos y medicinas a los cautivos si se abren corredores humanitarios regulares y se suspenden los bombardeos durante la llegada de la ayuda.
Testimonios estremecedores
En una de las grabaciones difundidas, Braslavski llora mientras relata que ya no tiene comida ni agua, que ese día solo comió “tres migas de falafel” y que no puede ponerse de pie ni caminar. “Estoy al borde de la muerte”, afirma.
Sus familiares expresaron que “lograron quebrarlo” y que su hijo ha sido olvidado. Pidieron al gobierno israelí y al estadounidense que redoblen esfuerzos para traerlo de regreso.
El canciller alemán Friedrich Merz se declaró “horrorizado” por las imágenes, y señaló que la liberación de todos los rehenes debe ser una condición imprescindible para cualquier cese del fuego. El presidente francés Emmanuel Macron, por su parte, acusó a Hamas de actuar con “crueldad abyecta” y reafirmó que Francia trabaja por la liberación de los rehenes, un alto al fuego y el ingreso de ayuda humanitaria, con vistas a una solución de dos Estados.
Fuerte crisis humanitaria
La difusión de estas imágenes coincide con un nuevo informe de agencias respaldadas por la ONU que advierten que “el peor escenario de hambruna ya se está concretando” en Gaza. Según el ministerio de Salud de Hamas, al menos 175 personas han muerto por malnutrición, entre ellas 93 niños.
Si bien Israel niega que haya una hambruna y responsabiliza a Hamas por la crisis, la ONU y múltiples ONG internacionales acusan a las restricciones israelíes al ingreso de ayuda humanitaria como el principal factor del colapso.
En ese contexto, se reportó que al menos 27 palestinos murieron el domingo en dos incidentes separados cuando se encontraban en puntos de distribución de alimentos y fueron alcanzados por fuego de las tropas israelíes, según hospitales de Gaza.
Pese a las evidencias, sectores del gobierno y medios israelíes rechazan que haya hambre en Gaza, y acusan a Hamas y a medios internacionales de manipular imágenes para afectar la imagen de Israel, que ya enfrenta un creciente aislamiento diplomático.
Mientras tanto, la presión internacional crece, con protestas masivas dentro de Israel exigiendo un acuerdo para la liberación de los cautivos y gobiernos occidentales pidiendo medidas concretas.
“Todos tienen que salir del infierno, ahora”, dijeron las familias de Braslavski y David durante una manifestación el sábado en Tel Aviv.

















