La Guardia del Mar atraviesa un momento de incertidumbre. La institución, creada en 1969 y símbolo cultural de la ciudad, podría perder la sede que ocupa desde hace más de treinta años en la calle Savio 128.
El ex intendente Gustavo Pulti mantuvo un encuentro con integrantes de la Comisión Directiva de la Asociación Amigos de la Guardia del Mar para interiorizarse sobre la situación. Participaron el profesor Alejandro Magrini y Natalia Sabotig, quienes plantearon la preocupación por la falta de respuestas oficiales ante el riesgo que enfrenta la entidad.
Fundada a fines de los años sesenta, la Guardia del Mar se consolidó como una referencia de identidad marplatense. Por sus filas pasaron generaciones de jóvenes que encontraron allí un espacio de formación, pertenencia y expresión cultural. Sus presentaciones en actos oficiales y eventos públicos forman parte del patrimonio simbólico de la ciudad.
Según manifestaron sus representantes, la institución necesita contar con un lugar alternativo que permita sostener ensayos y actividades en caso de perder el actual espacio. Hasta el momento, no habría definiciones concretas por parte del Municipio.
La situación abrió un debate más amplio sobre el acompañamiento estatal a las organizaciones culturales históricas de Mar del Plata y el lugar que ocupan en la agenda pública local.



















