Tras detectar convocatorias de grupos de stunt en redes sociales, el Municipio desplegó un operativo preventivo junto a la Policía Departamental. Hubo controles, secuestro de motos y acciones para evitar situaciones de alto riesgo en la vía pública.
La investigación se inició luego de advertirse llamados a encuentros de motociclistas para realizar maniobras peligrosas en distintos puntos de la ciudad. A partir de esa información, se montó un operativo coordinado y disuasivo con el objetivo de prevenir accidentes y garantizar la seguridad de vecinos y transeúntes.
El procedimiento estuvo a cargo de la Secretaría de Seguridad, con la participación del Cuerpo de Patrulla Municipal, Tránsito y personal policial. El Centro de Operaciones y Monitoreo cumplió un rol clave para identificar y seguir los puntos de concentración previstos.
Durante la intervención se detectaron cerca de 100 motos realizando maniobras temerarias, lanzamiento de pirotecnia y acciones que generaban un riesgo concreto para conductores y peatones. Uno de los principales focos se ubicó en la zona de Punta Mogotes, donde se dispusieron controles de identificación y circulación.
Al advertir la presencia de los operativos, parte del grupo intentó huir. Sin embargo, el despliegue territorial y el seguimiento coordinado permitieron interceptar a varios de los involucrados.
Como resultado, se secuestraron motos y un automóvil por maniobras peligrosas, falta de documentación y otras infracciones vinculadas a la seguridad vial y el orden público.
Desde el Municipio remarcaron que este tipo de conductas son ilegales y ponen en riesgo la vida de terceros. Además, recordaron que las picadas y pruebas de destreza sin autorización constituyen un delito, contemplado en el artículo 193 bis del Código Penal.


















