La presión de los vecinos y el proyecto presentado en el Concejo Deliberante surtieron efecto. El EMVIAL inició las tareas de mantenimiento en las arterias más castigadas del barrio, que impedían el ingreso de transportes para personas con discapacidad.
El abandono en las calles del barrio Nuevo Golf parece haber encontrado un punto de inflexión. Luego de que los vecinos llevaran su reclamo al Concejo Deliberante, esta semana comenzaron los trabajos de reparación y mantenimiento en zonas críticas que se volvían intransitables con cada lluvia.
El conflicto se centraba en las calles Cerrito y José Martí. Según el proyecto impulsado por el concejal Diego García (Unión por la Patria), el deterioro de la carpeta asfáltica al cruzar la calle 75 transformaba a Cerrito en un camino de tierra y granza prácticamente intransitable.
Una barrera para la movilidad
El punto más crítico de la denuncia radicaba en la falta de accesibilidad. La profundidad de los baches y el barro acumulado hacían que las combis de transporte especial se negaran a ingresar al barrio. Esto obligaba a personas con discapacidad y movilidad reducida a trasladarse por sus propios medios hasta otras arterias para poder acceder al servicio.
“El reclamo vecinal y el pedido en el Concejo Deliberante dieron su fruto”, señalaron desde el entorno del concejal García tras confirmarse el inicio de las tareas por parte del EMVIAL y la Delegación Puerto.
Mantenimiento periódico
Si bien las máquinas ya trabajan en el lugar, el pedido de los vecinos es concreto: que las tareas de engranzado y mejoramiento no sean un parche de una sola vez, sino que se garantice un esquema de mantenimiento periódico.
La zona sur, una de las más castigadas por la falta de infraestructura vial, sigue de cerca el avance de las obras para asegurar que el ingreso y la circulación dentro del barrio Nuevo Golf dejen de ser un problema cotidiano para las familias del sector.
















