Una mujer de 23 años fue imputada por encubrimiento tras un operativo en una vivienda de calle Rejón al 6400, donde secuestraron herramientas robadas y prendas pertenecientes a fuerzas de seguridad. El hecho había comenzado con la denuncia de una vecina por el robo de su caldera y otros elementos del patio.
Allanamiento en Mar del Plata: del robo doméstico a la sospecha de usurpación de identidad policial
El barrio Los Pinares fue escenario de un operativo que comenzó como la investigación de un robo menor y terminó revelando una historia con tintes más oscuros. El pasado 22 de junio, una mujer de 50 años denunció el faltante de una caldera, herramientas, una garrafa, sillas y otros objetos del patio de su casa. Todo parecía una típica racha de hurtos barriales. Pero tres días después, la Policía allanó una casa en la calle Rejón al 6400 y encontró bastante más de lo esperado.
El procedimiento fue ordenado por el Dr. Berlingieri, con intervención del Juzgado de Garantías N°3, a cargo de la Dra. Frende, y se llevó a cabo con personal de la Comisaría Séptima, el GTO de la 15° y el Grupo GAD. La investigación incluyó un relevamiento vecinal, análisis de imágenes de cámaras de seguridad y tareas de campo, que permitieron ubicar el domicilio donde presuntamente se comercializaban los elementos robados.
En la vivienda allanada se secuestraron varios objetos que coinciden con los denunciados: un escabillo con mango de madera y azada de hierro, un teléfono celular Samsung negro y un handy marca Baofeng con su cargador. Pero lo más inquietante fue el hallazgo de indumentaria policial: una chaquetilla, pantalón de fajina, correaje, porta esposas, porta cargador, porta objetos y hasta un chaleco de transporte. Todo ello en manos de una mujer de tan solo 23 años.
La sospechosa fue imputada por el delito de encubrimiento. Según indicaron fuentes judiciales, no se adoptaron medidas restrictivas de la libertad, por lo que recuperó la misma tras la notificación de la causa.
Mientras tanto, las preguntas que flotan en el aire son tan clásicas como inquietantes: ¿de dónde salieron esas prendas oficiales? ¿Solo se trató de una reventa de artículos robados o hay algo más detrás? En Los Pinares, por ahora, el misterio sigue abierto.



















