Una protesta pacífica de trabajadores portuarios terminó con balas de goma, golpes y detenidos. El reclamo apuntaba contra la empresa uruguaya Urcel SA y se desarrollaba mientras regía una conciliación obligatoria dictada por la Provincia de Entre Ríos.
El Puerto de Concepción del Uruguay fue escenario este lunes de un grave episodio de represión policial contra estibadores que reclamaban el reconocimiento de su sindicato y la defensa del trabajo local. El operativo dejó trabajadores heridos y varios detenidos, en un contexto de conflicto laboral aún abierto.
Según denunciaron los gremios, la intervención policial se produjo por orden de la Fiscalía a cargo de la Dra. Marina Albertina Chichi, con el aval de la empresa Urcel SA y el acompañamiento de la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FeMPINRA), incluso cuando se avanzaba en una instancia de diálogo formal.
Reclamo sindical y salarios entre los más bajos del país
La protesta fue encabezada por el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) de Concepción del Uruguay, organización legalmente constituida y con autoridades recientemente electas, que denuncia a Urcel SA por desconocer la legislación laboral argentina, precarizar condiciones de trabajo y amenazar con reemplazar mano de obra local por personal de otras localidades.
Los estibadores advierten que los jornales en los puertos entrerrianos se encuentran entre los más bajos del país, una situación que profundiza el conflicto y la tensión social en la zona.
“Lo ocurrido es inadmisible. En medio de una conciliación obligatoria se desató una represión violenta e ilegal contra un reclamo justo. Hay una empresa extranjera que no respeta la ley argentina, una federación que avala ese atropello y un Estado que, en lugar de garantizar derechos, reprime”, señalaron trabajadores del puerto.
El rol de la FeMPINRA bajo cuestionamiento
Uno de los puntos más graves señalados por los estibadores es el rol de la FeMPINRA, que a través de un delegado gremial habría acompañado el accionar policial, alineándose con la empresa Urcel SA y desconociendo al sindicato local.
Esta postura generó fuertes críticas dentro del propio movimiento portuario, ya que contrasta con la actitud asumida por la federación en otros conflictos. Meses atrás, la FeMPINRA participó activamente de bloqueos y medidas de fuerza en el puerto de Bahía Blanca, una terminal con salarios altos y sindicatos plenamente reconocidos.
En Concepción del Uruguay, en cambio, frente a denuncias de precarización, extorsión laboral y violaciones a la Ley de Asociaciones Sindicales, la federación habría optado por respaldar a la empresa y al operativo represivo.
Un conflicto que amenaza con escalar
El SUPA Concepción del Uruguay, conducido por su secretario general Martín Soto, cuenta con inscripción gremial otorgada por Resolución N° 812, registrada bajo el N° 2166, Legajo 7572, lo que le otorga plena legitimidad para representar a los trabajadores portuarios.
Mientras tanto, el paro nacional portuario continúa y el conflicto amenaza con escalar a nivel nacional si no hay respuestas políticas que garanticen el respeto a la ley, el reconocimiento sindical y el cese de la violencia contra los trabajadores.

















