El reclamo por el estado del transporte público y los servicios básicos volvió a encenderse en Mar del Plata. En diálogo con el programa Sueños y Sonidos de Radio 10 Mar del Plata, Dante Pastrana, integrante de la Sociedad de Fomento del barrio Las Heras, trazó un duro diagnóstico sobre la realidad que atraviesan miles de vecinos.
“Estamos arañando las paredes como podemos, y encima quieren llevar el boleto a 2.500 pesos. Es una locura”, lanzó de entrada, en una de las frases más contundentes de la entrevista.
El dirigente barrial puso el foco en el transporte, al que definió como un servicio esencial que hoy funciona con serias deficiencias. Según explicó, entre el 70 y el 80 por ciento de las garitas “no sirven para nada” o directamente no existen.
“Hay paradas que son un palo de luz. No te cubren del frío ni de la lluvia”, graficó.
Pero el problema no termina ahí. También denunció una fuerte reducción en la frecuencia de los colectivos. “Antes pasaban cada 15 minutos, hoy con suerte cada 20. Y de madrugada, si pasan tres en toda la noche, es mucho”, advirtió.
Uno de los casos más críticos, según detalló, es el de la línea 525, que puede tardar hasta 80 minutos cuando hay unidades fuera de servicio. “Es el único colectivo que entra a algunos sectores. Si se rompe uno, la espera es interminable”, señaló.
También cuestionó los cambios en los recorridos, que extendieron notablemente los tiempos de viaje. “Un trayecto que antes era de 20 o 25 minutos hoy tarda 45. Es una locura para el laburante que tiene que llegar a horario”, afirmó.
La falta de respuestas oficiales es otro de los puntos que más indignación genera en el barrio. “Tenemos gestiones iniciadas de todo tipo, pero llega un momento en que dejamos de hacerlas porque no hay respuesta”, sostuvo.
En ese sentido, fue aún más directo: “Prácticamente no tenemos respuesta del municipio”.
La situación de inseguridad también forma parte del cuadro crítico. Pastrana describió un escenario preocupante, con escaso patrullaje y un aumento del consumo problemático de drogas.
“Los vecinos van a la parada del colectivo con un cuchillo en el bolsillo como herramienta preventiva”, reveló, en una de las frases más impactantes.
El abandono, según explicó, se replica en otros servicios. Calles en mal estado, problemas con la recolección de residuos no domiciliarios y una sala de salud con personal reducido forman parte del panorama.
“Estamos a la buena de ellos. Patrulleros casi no pasan. Nos dicen que no hay móviles, que no hay combustible”, agregó.
Con una población cercana a los 20 mil habitantes, el barrio Las Heras se consolida como uno de los sectores más postergados. Sin embargo, Pastrana remarcó que la mayoría de sus vecinos son trabajadores.
“El 99,2 por ciento de la gente es laburante. Pero estamos tan acostumbrados a que no nos escuchen que muchos ya sienten que no merecemos mejoras”, lamentó.
Finalmente, cuestionó las prioridades del presupuesto municipal. “Queremos una plaza como la Plaza Mitre o Plaza España. Tenemos los mismos derechos”, concluyó.
El testimonio dejó al descubierto una realidad que, según el propio Pastrana, no es exclusiva de Las Heras, sino que se repite en buena parte de los barrios de la ciudad. Un reclamo que vuelve a poner en agenda el debate sobre el transporte, la infraestructura y la desigualdad en Mar del Plata.

















