Una mujer de la localidad bonaerense de Verónica, partido de Punta Indio, debió publicar un pedido de disculpas público luego de haber hostigado y amenazado a una pediatra que atendió a su hija de 18 meses. El caso se resolvió mediante una mediación penal que evitó que la causa avanzara en la Justicia.
La profesional afectada, María Florencia Rodas, denunció que el episodio comenzó el 19 de octubre de 2025, cuando atendió en la guardia del Hospital Municipal Guillermo Hernández a una niña con fiebre. Tras revisarla y no detectar signos de gravedad, recomendó mantenerla en observación sin indicar medicación.
Horas después, la madre regresó al hospital exigiendo otra intervención porque la fiebre continuaba. La discusión se intensificó y otros trabajadores del centro de salud debieron intervenir para evitar que el conflicto pasara a mayores.
Esa misma noche, la mujer publicó en redes sociales el nombre, apellido y fotografías de la médica, acompañados por mensajes intimidatorios y amenazas, entre ellas expresiones como: “Te vamos a esperar a la salida” y “Ya vas a ver lo que te va a pasar”.
Según relató Rodas, el hostigamiento se extendió durante varios días y generó una fuerte repercusión en la comunidad, al punto de sentirse señalada por pacientes y vecinos. La situación terminó provocando su renuncia al hospital.
La mediación se realizó el pasado 7 de julio. Como parte del acuerdo, la denunciada aceptó publicar una retractación en Facebook, Instagram y WhatsApp, reconociendo que sus acusaciones afectaron el honor y la imagen profesional de la pediatra. También admitió que la médica actuó correctamente y conforme a los protocolos durante la atención de su hija, comprometiéndose a no repetir este tipo de conductas.
El incumplimiento de ese acuerdo habilitaría la reanudación de la causa penal por amenazas e injurias.
“Tuve que dejar un trabajo”
Aunque aceptó la resolución, Rodas aseguró que el daño sufrido fue mucho más profundo.
“Me hizo mucho daño y la pasé muy mal. No quiero que esto vuelva a suceder. En las guardias y los lugares de atención, los médicos estamos siendo maltratados de manera indebida”, expresó.
Además, sostuvo que el episodio también tuvo consecuencias económicas y personales. “Me complicó desde lo económico porque tuve que dejar un trabajo”, afirmó la pediatra, quien actualmente ejerce en un consultorio privado de La Plata.
La profesional explicó que decidió impulsar la denuncia con el objetivo de sentar un precedente y desalentar nuevos hechos de violencia y hostigamiento contra trabajadores de la salud.















