El ex primer ministro británico se sumó a un encuentro encabezado por Donald Trump, en el que se discutieron planes para la posguerra en Gaza. La reunión se realizó en medio de fuertes críticas internacionales por la situación humanitaria en la Franja.
El ex primer ministro británico Tony Blair participó este miércoles de una reunión en la Casa Blanca junto al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, para analizar propuestas sobre la reconstrucción y el futuro político de Gaza tras el conflicto con Israel.
El encuentro contó también con la presencia de Jared Kushner, y fue encabezado por Steve Witkoff, actual enviado especial de Washington para Medio Oriente, quien aseguró que se está trabajando en un plan “muy completo” para “el día después” de la guerra.
Debate por el futuro de un Estado palestino
Blair ya había tenido un rol en la región luego de dejar el poder en 2007, cuando ofició como enviado especial para fomentar el desarrollo económico palestino y crear condiciones hacia una solución de dos Estados. Sin embargo, la posibilidad de un Estado palestino volvió a ser descartada en las últimas horas por el canciller israelí Gideon Saar, quien remarcó ante la prensa que no está en los planes de su gobierno.
Mientras tanto, el expresidente Trump reiteró que busca “paz y prosperidad para todos en la región”, aunque en febrero pasado había sugerido la posibilidad de reasentar a los gazatíes en países vecinos y transformar el territorio en “la Riviera de Medio Oriente”, una idea que generó gran controversia.
Escalada militar en Gaza
El encuentro en Washington coincidió con un nuevo avance del ejército israelí en la ciudad de Gaza. Tanques y tropas ingresaron al distrito de Ibad al-Rahman y luego se replegaron hacia Jabalia, al norte de la Franja, donde aseguran haber desarticulado una “célula terrorista” y hallado un depósito de armas.
La ofensiva se intensificó en los barrios de Shejaiya, Zeitoun y Sabra, mientras la población civil sigue intentando huir hacia el sur. El vocero militar Avichay Adraee advirtió que “la evacuación de la ciudad de Gaza es inevitable” y prometió “generosa ayuda humanitaria” a quienes se trasladen.
No obstante, la ONU y diversas ONG advirtieron que el desplazamiento masivo de cientos de miles de personas hacia el sur “es una receta para el desastre” y podría constituir una transferencia forzada prohibida por el derecho internacional.
Crisis humanitaria y presión internacional
En los últimos días, hospitales reportaron decenas de muertes adicionales por bombardeos y disparos, incluso de personas que intentaban acceder a ayuda. Según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamas, ya son casi 62.900 las víctimas mortales desde el inicio de la guerra, el 7 de octubre de 2023.
La ONU confirmó que más del 90% de las viviendas están dañadas o destruidas, que los sistemas de agua y saneamiento colapsaron y que en Gaza ya se declaró una situación de hambruna. El Consejo de Seguridad, con excepción de Estados Unidos, calificó la crisis como “man-made” (provocada por el hombre) y exigió a Israel levantar las restricciones a la ayuda humanitaria.
En Israel, en tanto, crece la presión interna. Miles de manifestantes volvieron a marchar en Tel Aviv para exigir un acuerdo de cese al fuego que permita liberar a los rehenes que aún permanecen en poder de Hamas.










