La movilización convocada por la CGT y las dos CTA frente al Congreso derivó en incidentes este jueves por la tarde, cuando un grupo reducido de manifestantes se enfrentó con efectivos de la Policía Federal. Hubo disparos de balas de goma, uso de camiones hidrantes y al menos dos personas detenidas.
La protesta se realizaba en el marco del debate de la reforma laboral en el Senado, donde el oficialismo busca convertir en ley uno de los proyectos centrales de su agenda. Con un cese parcial de actividades desde las 13 y una convocatoria masiva a partir de las 14.30, las centrales obreras intentaron mostrar músculo sindical en rechazo a la iniciativa.
Los incidentes comenzaron sobre la avenida Rivadavia, frente al vallado dispuesto por el operativo de seguridad. Según se pudo observar en el lugar, un grupo de manifestantes encapuchados arrojó piedras contra las vallas y contra los efectivos. La respuesta fue inmediata: las fuerzas de seguridad avanzaron con un cordón policial, dispararon balas de goma y utilizaron agua a presión y gases para dispersar a los agresores.
En medio del caos, dos personas fueron detenidas. Las imágenes registradas por canales de televisión mostraron también intentos de agresión con elementos incendiarios, lo que elevó la tensión en un escenario que hasta ese momento se desarrollaba sin mayores inconvenientes.
La CGT y las CTA habían convocado a la movilización para rechazar los cambios que propone el proyecto oficial en materia de contratación y despido, ampliación del período de prueba y reducción de indemnizaciones. También cuestionan la creación de fondos de cese laboral en reemplazo del esquema tradicional y la flexibilización de convenios colectivos.
Desde la conducción sindical sostienen que la reforma implica un retroceso en derechos laborales y advierten sobre una mayor precarización. El Gobierno, en cambio, defiende la iniciativa como una herramienta para fomentar el empleo formal y modernizar el mercado de trabajo.
En paralelo, el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria en el conflicto con la UTA, lo que garantizó el funcionamiento de los colectivos. Sin embargo, otros sectores anunciaron medidas de fuerza. Los Metrodelegados confirmaron la suspensión del servicio de subte y premetro desde las 21, mientras que gremios aeronáuticos, marítimos y portuarios también anticiparon ceses de actividades.
El debate continúa en el recinto del Senado, donde el oficialismo busca su primer triunfo legislativo del año. En la calle, la tensión marcó el pulso de una jornada atravesada por el reclamo sindical y un fuerte operativo de seguridad.
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