La mañana en el centro porteño arrancó con escenas de fuerte tensión. Organizaciones sociales, docentes y militantes cortaron la avenida 9 de Julio, a la altura del Obelisco, y la intervención de la Policía de la Ciudad derivó en empujones, gas pimienta y disparos con balas de goma para dispersar la protesta.
La concentración comenzó en las primeras horas del día y se extendió sobre la traza principal, generando un importante caos de tránsito. El operativo de seguridad buscó impedir que las columnas avanzaran hacia la avenida Corrientes y otras arterias clave del microcentro.
Cuando los efectivos intentaron liberar la calzada, se produjeron forcejeos y corridas. Testigos denunciaron que se utilizó gas pimienta contra manifestantes y que también hubo disparos con postas de goma para hacer retroceder a la multitud. En medio del operativo, algunos trabajadores de prensa quedaron en la zona de los incidentes.
Tras varios minutos de enfrentamientos aislados, los manifestantes se replegaron hacia la Plaza de la República. Allí se vivió una tensa calma, con fuerte presencia policial y doble cordón de seguridad para evitar nuevos cortes sobre la 9 de Julio.
❗️La Policía comenzó a arrojar balas de goma mientras los manifestantes se retiran mano a Constitución.
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— C5N (@C5N) February 27, 2026
Desde la fuerza porteña señalaron que el objetivo era garantizar la circulación y evitar bloqueos totales en el centro. Sin embargo, desde las organizaciones denunciaron un accionar desmedido y sostuvieron que la movilización tenía como destino final el Congreso, donde prevén realizar una vigilia en el marco del debate por la reforma laboral.
En el lugar también se hicieron presentes referentes del Frente de Izquierda, como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, quienes dialogaron con autoridades policiales para intentar descomprimir la situación y garantizar la continuidad de la protesta.
Uno de los manifestantes afectados por el gas pimienta relató que se movilizó “por el trabajo y por las familias que están en riesgo”, en referencia al conflicto que atraviesan distintos sectores industriales.
La zona del Obelisco quedó finalmente liberada, aunque la tensión se trasladó hacia las inmediaciones del Congreso, donde se espera una nueva concentración a lo largo de la jornada.
















