Juan Manuel Rapacioli, ex presidente del Partido Justicialista de Mar del Plata, realizó duras definiciones sobre la interna del peronismo local y provincial durante una entrevista en FM del Sol. En sus declaraciones describió un escenario de fuerte disputa política, cuestionó el cierre del partido y apuntó tanto a los armados locales como a la conducción bonaerense del PJ.
Rapacioli sostuvo que la interna del justicialismo se va a dirimir en dos grandes alternativas. Por un lado, una lista que, según afirmó, estaría apadrinada por Fernanda Raverta, con la intención de mantener el partido cerrado y ponerlo a disposición de una candidatura. Por el otro, una lista que propone disputar el control del PJ local y que, dicho con claridad, busca beneficiar políticamente a Gustavo Pulti. “La interna del justicialismo se va a definir para ver si el partido se cierra a favor de Raverta o se cierra a favor de Pulti”, expresó.
En ese marco, confirmó que Manino Iriart encabezará la lista que impulsa un Partido Justicialista con puertas abiertas. Señaló que ese espacio está integrado por una gran cantidad de compañeros y compañeras con trayectoria en el peronismo local, muchos de ellos con experiencia en gestiones anteriores. “El justicialismo es para los justicialistas y tiene que ser una gestión de puertas abiertas”, remarcó.
Rapacioli recordó que en la última elección interna, cuando fue por la reelección, el oficialismo obtuvo el 43 por ciento de la representación del partido. A partir de ese resultado, sostuvo que el PJ no puede seguir funcionando como una interna cerrada de pocos dirigentes. “Esto tiene que representar todos los intereses del justicialismo, incluidos todos los que quieran venir”, afirmó.
También cuestionó la falta de actividad política y militante. Señaló que ya no se realizan actos multitudinarios y mencionó como ejemplo que no se organizan actividades por el 17 de Octubre, una fecha histórica para el peronismo.
Las críticas más duras estuvieron dirigidas a Máximo Kirchner. Rapacioli aseguró que asumió la conducción del PJ bonaerense sin elecciones y calificó ese proceso como una usurpación. “Lo arrebató, fue una intrusión, lo hizo de prepo”, sostuvo. Además, lo acusó de imponer decisiones sin diálogo ni consenso.
En ese sentido, afirmó que Máximo Kirchner no tendría legitimidad política propia y que todo lo que consiguió fue por herencia de apellido. “Si no fuese hijo de quien es, no podría ser dirigente de nada”, expresó, y agregó que esa forma de conducción tuvo un alto costo político que también paga Cristina Fernández de Kirchner.
De cara a las próximas elecciones internas, Rapacioli pidió que se respeten las normas partidarias y el padrón de afiliados. Reclamó que no haya maniobras irregulares y que se permita competir en igualdad de condiciones. “Una vez que se compite, será el afiliado y la afiliada quienes decidan si quieren un partido para uno, para otro o un partido para todos”, concluyó.















