El productor teatral defendió el riesgo empresarial, la generación de trabajo y la necesidad de mantener los escenarios encendidos. Con una fuerte apuesta en Mar del Plata, Carlos Paz y distintos puntos del país, rechazó que falten figuras y aseguró: “Argentina tiene un manantial increíble de talentos”.
A las puertas de una nueva temporada de verano, Miguel Pardo volvió a poner sobre la mesa una discusión central para la industria teatral argentina: cuánto están dispuestos a arriesgar los productores para sostener la actividad, generar empleo y mantener vivo el vínculo del público con las salas.
El titular de Pardo Producciones fue contundente al defender una forma de producir que, según explicó, no puede quedar atada exclusivamente al resultado económico.
“La responsabilidad empresarial consiste en correr riesgos más allá de los resultados; no decidir todo mirando una planilla”, afirmó.
En Mar del Plata, Pardo tendrá una presencia importante durante la próxima temporada. Entre sus principales apuestas aparece “Ni media palabra”, con Nicolás Cabré, Mariano Martínez y el Bicho Gómez, además de Pablito Castillo y la posibilidad de incorporar recitales.
Pero detrás de esa programación hay una definición que el productor considera fundamental: no todos los espectáculos necesariamente tienen que dar ganancias.
“Hay espectáculos que desarrollamos sabiendo que quizá no vamos a ganar plata, pero que generan fuentes de trabajo y una economía naranja en diferentes rubros paralelos al teatro. Argentina necesita eso hoy: trabajo”, sostuvo.
Y agregó: “Programar y producir no siempre significa hacerlo para ganar. Si es rentable, mejor, pero eso lo decide el público soberano”.
“Si los empresarios no arriesgamos, podemos perder el hábito de ir al teatro”
Las declaraciones se conocen después de las reflexiones de Carlos Rottemberg por sus 50 años vinculados al teatro marplatense. En ese contexto, Pardo planteó su propia mirada sobre el presente y el futuro de una actividad que considera mucho más amplia que lo que sucede dentro de una sala.
“Si los empresarios no arriesgamos, podemos perder el hábito de que la gente vaya al teatro. Y, aún más grave, corremos el riesgo de que las nuevas generaciones no incorporen en su agenda esa maravillosa salida que es ir al teatro”, advirtió.
Para el productor, el movimiento que genera una obra no termina cuando baja el telón.
“La gente va al teatro y quizá después sale a comer, se aloja en un hotel o compra algún producto regional. Esa economía que se genera alrededor del espectáculo es algo que nuestro país necesita”, explicó.
En la misma línea, remarcó que los artistas deben contar con espacios donde puedan desarrollar su trabajo.
“Los artistas que quieren trabajar deben tener el espacio para desarrollar su arte escénico, sea cual fuere”, sostuvo.
Una temporada con más de 25 propuestas en Carlos Paz
La apuesta de Pardo Producciones será todavía más fuerte en Villa Carlos Paz, donde proyecta presentar más de 25 espectáculos.
La cartelera incluirá nombres como Fátima Florez, el Flaco Pailos, Camilo Nicolás, Pablito Castillo, La Konga, el Oficial Gordillo y Épico Magic Show, además de propuestas infantiles, comedias y recitales.
A eso se sumará la inauguración de un nuevo espacio cultural con microteatro y experiencias inmersivas.
Entre las propuestas aparece “Pabellón Tornú, La Cárcel”, desarrollada en una antigua cárcel real. Además, la productora analiza incorporar un espectáculo internacional de patinaje sobre hielo.
“Argentina tiene un manantial increíble de talentos”
Pardo también rechazó categóricamente la idea de que actualmente falten figuras capaces de sostener una temporada teatral.
“¡No! Argentina tiene un manantial increíble de talentos consagrados, muchos de los cuales también triunfan en el mundo”, afirmó.
Y dejó una definición que resume el lugar que le asigna a los artistas dentro de la industria:
“El artista es quien le da vida a un teatro. Sin un artista en escena, la sala se convierte en un galpón oscuro y triste”.
Precios accesibles para volver a llenar las salas
Otro de los puntos planteados por el productor fue el poder adquisitivo del público. En un escenario económico en el que muchas familias deben priorizar sus gastos, consideró indispensable pensar estrategias para facilitar el acceso al teatro.
Pardo puso especialmente el foco en las familias con niños, las personas con menores recursos y los adultos mayores.
“Los jubilados deberían tener beneficios todos los días, en todos los horarios y para todos los espectáculos”, afirmó.
Para el productor, la combinación entre precios accesibles, buenas producciones y artistas comprometidos resulta determinante para recuperar espectadores y, especialmente, para formar nuevas generaciones acostumbradas a elegir el teatro como una alternativa de entretenimiento.
“Argentina no está lejos de los grandes centros teatrales del mundo”
Pardo también reivindicó el lugar que ocupa la Argentina dentro del mapa internacional del espectáculo.
“Argentina para nada está lejos de los grandes centros teatrales del mundo. La pasión y entrega de nuestros artistas, las hermosas salas que tenemos y los productores que nunca paran de arriesgar nos ponen por encima de muchas plazas a nivel mundial”, sostuvo.
Y agregó una comparación que apunta directamente al volumen de actividad que se genera durante los meses de verano:
“No existe país en el mundo que tenga la cantidad de shows que Argentina tiene durante sus temporadas de verano”.
En definitiva, la mirada de Pardo parte de una premisa concreta: el teatro no puede medirse solamente por una planilla de ingresos y egresos. Para el productor, detrás de cada obra hay artistas, técnicos, trabajadores, comercios, hoteles, restaurantes y una cadena de actividades que se pone en movimiento cuando una sala abre sus puertas.
Por eso cerró con una definición que sintetiza su manera de entender el negocio teatral:
“Apuesto día a día sin especular con el resultado económico. A veces los productores tenemos que aceptar que en un espectáculo podemos perder o empatar y que en otro quizá ganemos. Pero las fuentes de trabajo tienen que existir”.















