La Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA) de la provincia de Buenos Aires manifestó su solidaridad con los empleados afectados por los cierres de dos plantas industriales: Papelera del Sur, vinculada a Interpack, en Tornquist, y Bunge, en Campana.
Según el comunicado difundido por la central sindical, el cierre de la histórica papelera de Tornquist deja a 160 trabajadores sin empleo, mientras que la interrupción de las operaciones de Bunge en Campana afecta a alrededor de 250 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
Desde la CTA atribuyeron ambos conflictos al modelo económico del Gobierno nacional y advirtieron sobre sus consecuencias en la industria y el empleo.
«Estos conflictos no son hechos aislados. Son consecuencia directa de un modelo económico de desastre, de entrega de nuestra soberanía y de destrucción del aparato productivo nacional», señalaron.
La organización sindical sostuvo que detrás de cada cierre de fábrica hay familias y comunidades afectadas, y remarcó la necesidad de fortalecer la unidad y la organización de los trabajadores frente a los despidos, las suspensiones y la pérdida de fuentes laborales.
«No queda otro camino que resistir, organizarnos y fortalecer la unidad de las y los trabajadores», expresaron.
El documento lleva las firmas de Raúl Calamante, secretario general electo; Hugo Russo y Silvana Scali, secretarios adjuntos electos; y Eduardo Caprarulo, secretario gremial electo.
Bajo la consigna «El modelo Milei no va más», la CTA reclamó el cese de los despidos y los cierres de fábricas, y reafirmó su defensa del trabajo, la industria nacional y la producción argentina.















