Luis Tagliapietra, abogado querellante y padre de Alejandro Tagliapietra, uno de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan, cuestionó con extrema dureza la sentencia dictada en el juicio por el hundimiento de la nave y aseguró que el proceso “fue una farsa” que terminó garantizando “la impunidad de los máximos responsables”.
Durante una entrevista en el programa “Sueños y Sonidos”, por Radio 10 Mar del Plata, sostuvo que el fallo no lo sorprendió porque, según afirmó, desde hace años venía advirtiendo que el juicio estaba atravesado por irregularidades.
“La verdad es vergonzoso. No nos sorprende porque veníamos denunciando desde hace mucho tiempo que este proceso estaba viciado”, expresó.
Tagliapietra cuestionó que el debate oral se realizara en Río Gallegos y no en Mar del Plata, donde consideró que correspondía por jurisdicción. Además, remarcó que el juicio avanzó sin contar con una prueba que considera determinante: las pericias para establecer con precisión qué provocó el hundimiento del submarino.
“Condenaron a un funcionario, pero la pena nunca será efectiva”
El abogado criticó especialmente la sentencia que impuso tres años de prisión en suspenso al único condenado por incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago agravado por la muerte de las 44 víctimas.
“Le dan tres años de cumplimiento condicional. Para alguien sin antecedentes esa condena nunca se va a hacer efectiva. Fue toda una farsa”, sostuvo.
También señaló que recién cuando se conozcan los fundamentos completos del fallo, previstos para el 21 de agosto, podrán analizar en detalle los argumentos utilizados por el tribunal.
“La Justicia protegió a los responsables políticos”
Tagliapietra afirmó que la investigación nunca avanzó sobre quienes integraban la conducción política y militar de la época.
Recordó que la Cámara Federal había ordenado ampliar la investigación hacia el entonces jefe de la Armada, el exministro de Defensa Oscar Aguad y el expresidente Mauricio Macri, pero aseguró que esa instrucción nunca fue cumplida.
“Fueron a juicio solamente cuatro oficiales de la Armada. La investigación sobre la línea de mando nunca avanzó porque no se quiso avanzar”, afirmó.
Además, sostuvo que durante todos estos años los familiares atravesaron situaciones de espionaje, persecución y campañas de desprestigio.
“Nos persiguieron, nos espiaron, nos demonizaron, nos armaron causas y hasta ofrecieron cargos y puestos a familiares. Todo eso ocurrió mientras nosotros seguíamos pidiendo que investigaran qué pasó.”
Un submarino con múltiples limitaciones
Respecto de las condiciones en que navegaba el ARA San Juan, Tagliapietra aseguró que durante el juicio quedó demostrado que la embarcación presentaba numerosas deficiencias.
Explicó que el submarino tenía limitaciones operativas, problemas en distintos sistemas de seguridad y restricciones para realizar determinadas maniobras, aunque igualmente fue enviado a cumplir una misión que calificó como “intrínsecamente riesgosa”.
Para explicar su postura utilizó una comparación sencilla.
“Es como viajar desde Mar del Plata hasta Ushuaia en un auto viejo, con frenos deficientes, neumáticos gastados y sin los elementos básicos de seguridad. El riesgo deja de ser el normal y pasa a ser un riesgo elevado ilegalmente”, describió.
Según indicó, la propia Armada había detectado 33 limitaciones en una inspección realizada antes de la última misión.
Apelarán la sentencia
El abogado confirmó que, una vez conocidos los fundamentos, solicitarán la nulidad del juicio por considerar que existieron múltiples violaciones constitucionales.
“Vamos a pedir la nulidad del juicio y, en subsidio, apelaremos todo lo que entendemos que fue mal interpretado. Este juicio nunca tendría que haberse realizado sin contar con las pruebas fundamentales”, aseguró.
También manifestó que todavía existen otras investigaciones abiertas vinculadas al encubrimiento, falsos testimonios y otras maniobras que, según denunció, entorpecieron el esclarecimiento del caso.
“Solo quiero que digan la verdad”
En uno de los pasajes más personales de la entrevista, Tagliapietra sostuvo que nunca buscó una compensación económica ni castigos ejemplares, sino conocer qué ocurrió con el submarino.
“Yo se lo dije a todos. Si tengo que firmar un acuerdo de confidencialidad, lo hago. No quiero plata, no quiero otra cosa. Quiero saber la verdad. A mi hijo no me lo devuelve nadie.”
También aseguró que continuará reclamando justicia.
“Mientras respire no voy a bajar los brazos.”
Un cambio cultural
Sobre el final de la entrevista, reflexionó que la tragedia del ARA San Juan dejó en evidencia problemas estructurales del país.
A su entender, Argentina necesita un cambio cultural profundo que permita abandonar la lógica de “hacer más de lo que realmente se puede con los recursos disponibles”.
“Siempre lloramos una tragedia, pasan unos días y después aparece otra. No alcanza con cambiar las leyes; el cambio tiene que ser cultural para evitar que estas cosas vuelvan a ocurrir”, concluyó.
















