En una extensa entrevista concedida al programa Sueños y Sonidos por Radio 10 Mar del Plata, el ex jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, analizó con crudeza el rumbo político y económico de la Argentina bajo la presidencia de Javier Milei. Sostuvo que el país atraviesa una etapa de retroceso institucional, pérdida de soberanía y alineamiento incondicional con potencias extranjeras, especialmente con Estados Unidos e Israel.
Consultado sobre la reciente designación del embajador propuesto por Donald Trump, Chaves rechazó de plano las declaraciones del diplomático y las calificó de injerencia inadmisible en asuntos internos del Estado argentino. “Se entrometió en decisiones soberanas como la relación con China y opinó sobre las provincias. Un embajador no puede intervenir políticamente en entidades subnacionales. La respuesta del gobierno fue lamentable: Adorni hizo una pirueta para justificarlo, con la misma complacencia que Milei muestra con Estados Unidos, el Reino Unido o el Estado de Israel”.
En el plano económico, el dirigente peronista denunció un nuevo ciclo de endeudamiento, advirtiendo que en solo 45 días se fugaron 4.500 millones de dólares de los fondos obtenidos con préstamos del FMI. “Este endeudamiento no es para el desarrollo productivo ni para infraestructura, sino para generar dependencia. El Fondo nos presta porque Trump lo ordena, y Milei va arrastrado detrás de intereses que no representan a la Argentina”, sentenció.
Chaves también cuestionó la baja de retenciones anunciada por el Presidente en la Sociedad Rural. Consideró que con un tipo de cambio atrasado, el sector agropecuario pierde competitividad, y lo mismo ocurre con la industria nacional, hoy devastada por la apertura indiscriminada de importaciones. “Están rompiendo todo el entramado productivo. En Vaca Muerta ya no pueden pagar sueldos. Esto no es soberanía energética, es entrega”.
El ex funcionario describió el modelo que impulsa Milei como “neo-extractivista y colonial”. Según explicó, se trata de privatizar los recursos naturales en manos extranjeras, lo cual genera concentración de la riqueza, extranjerización del patrimonio y desindustrialización. “Están peruanizando la economía: un país primarizado, con recetas neoliberales, sin industria ni clase media. Este modelo sólo cierra con salarios bajos y caída del consumo”.
Uno de los ejes más duros del diálogo fue la privatización de Aysa y los servicios esenciales. “El agua no puede ser un negocio. Es un bien común. Hay países donde con consumo racional es gratuita, como Irlanda. La mercantilización total sólo favorece a unos pocos. Las empresas las compran para endeudarse y después las liquidan. Así funciona este capitalismo buitre”.
En política exterior, Chaves fue terminante con el alineamiento de Argentina con Israel en medio del conflicto en Gaza. Lo calificó como “un genocidio con más de 60 mil muertos” y advirtió que el Presidente Javier Milei “involucra a la República Argentina en esa guerra por motivos religiosos personales, no por interés nacional”. Subrayó que la Argentina históricamente ha mantenido una política de neutralidad activa y que la cercanía con Netanyahu rompe esa tradición diplomática. “Netanyahu tiene pedido de captura internacional. Milei lo visita por devoción ideológica. Es peligroso. Ningún otro jefe de Estado fue dos veces a Israel este año, solo él”.
Chaves también se refirió al clima político interno y a la degradación del debate público. Denunció que Milei y su entorno lideran rankings de insultos en redes sociales y promueven un discurso de odio, descalificación y violencia simbólica. “Deshumanizan al adversario. Se perdió la tolerancia democrática. Lo vimos cuando compartieron posteos que decían que había que hacer explotar el Congreso. Eso es gravísimo”.
El ex jefe de Gabinete definió al gobierno actual como un “neoliberalismo Frankenstein”, una combinación de lo peor del neoliberalismo con lo más peligroso del autoritarismo. “Milei vino a romper todo. Y quien rompe no puede construir. Yo confío en que la sociedad se está despertando y que después de esta etapa, vendrá una etapa de reconstrucción con nuevos liderazgos y propuestas que piensen en los 46 millones de argentinos”.
















