En la madrugada del sábado, las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Irán, intensificando aún más la crisis en el Medio Oriente. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó la operación de “preventiva” con el objetivo de eliminar las “amenazas misilísticas y existenciales” provenientes del régimen iraní.
El ataque a Irán
El ataque, que se llevó a cabo a través de una serie de bombardeos aéreos, tuvo como blanco instalaciones militares clave en Irán, entre ellas lanzadores de misiles balísticos y complejos de inteligencia ubicados en Teherán. En la capital iraní se pudieron observar grandes columnas de humo ascendiendo desde los puntos de impacto. Fuentes diplomáticas aseguraron que el ataque también apuntó a figuras de alto rango, como el líder supremo Alí Jamenei, el presidente Masoud Pezeshkian y altos comandantes de la Guardia Revolucionaria, aunque, según los reportes, se encuentran “sanos y salvos”.
Estado de emergencia en Israel
Inmediatamente después de la ofensiva, las autoridades israelíes declararon el estado de emergencia, activando sirenas antiaéreas en diversas ciudades, incluidas Tel Aviv y Jerusalén. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la participación estadounidense, destacando que la operación fue el resultado de meses de planificación conjunta. Trump señaló que las “operaciones de combate masivas y en curso” tienen como objetivo desmantelar el “programa nuclear y misilístico iraní”. En un mensaje al pueblo iraní, instó a la población a “derrocar a su gobierno” y advirtió que podrían producirse bajas entre las tropas de EE.UU.
La respuesta iraní
En respuesta al ataque, Irán lanzó un total de 125 misiles, de los cuales 35 lograron ingresar al espacio aéreo israelí, mientras que el resto fue interceptado por el sistema de defensa de Israel. Uno de los misiles impactó en el norte de Israel, causando daños materiales en un edificio de 20 pisos, donde los fragmentos penetraron hasta el piso 17. Afortunadamente, no se reportaron heridos. Además, se registraron intensos ataques con cohetes hacia el norte de Israel y los Altos del Golán.
El servicio de emergencia Magen David Adom (MDA) fue desplegado en la zona para asistir a las personas heridas durante los enfrentamientos. El saldo total de víctimas aún no ha sido confirmado, pero las autoridades israelíes y de la región se mantienen en alerta máxima.
Tensión regional en aumento
La situación sigue siendo crítica, con ambos países en una escalada militar que podría tener repercusiones en toda la región. La comunidad internacional observa con preocupación los avances de este conflicto, mientras las principales potencias mundiales llaman a la desescalada para evitar un enfrentamiento a gran escala.
















