El excombatiente y representante del Centro de Excombatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) cuestionó la política del Gobierno nacional sobre la cuestión Malvinas, advirtió sobre los intereses petroleros en el Atlántico Sur y expresó su preocupación por el rumbo de la política exterior argentina.
Ernesto “Beto” Alonso, excombatiente de la Guerra de Malvinas y representante del Centro de Excombatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM), participó de una entrevista en Radio 10 Mar del Plata, durante el programa Sueños y Sonidos, donde realizó un extenso análisis sobre la cuestión Malvinas, la soberanía nacional y las decisiones adoptadas por el Gobierno de Javier Milei.
Alonso manifestó una profunda preocupación por el rumbo de la política nacional y cuestionó especialmente el discurso oficial respecto de las Islas Malvinas.
En ese sentido, recordó declaraciones realizadas por el presidente Javier Milei en las que planteó que la recuperación de las Islas se produciría cuando sus habitantes decidieran “votar con los pies”. Para Alonso, esa postura implica aceptar el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas, algo que rechazó al considerar que se trata de una población implantada por la potencia ocupante.
Críticas a la política exterior
El dirigente del CECIM también cuestionó los acuerdos alcanzados durante los últimos gobiernos en relación con el Reino Unido y el Atlántico Sur.
Mencionó el acuerdo Foradori-Duncan, firmado durante el gobierno de Mauricio Macri, y sostuvo que la actual administración habría retomado una política similar. Según Alonso, esas decisiones terminaron favoreciendo los intereses británicos y debilitando la posición argentina en materia de soberanía.
En términos políticos, definió el rumbo del Gobierno nacional como un “plan sistemático de entrega” y vinculó esa situación con el desfinanciamiento de áreas estratégicas como la ciencia, la tecnología, el desarrollo nuclear, los satélites y las universidades.
También expresó preocupación por la situación de las Fuerzas Armadas y consideró contradictorio que se hable de fortalecer la defensa de la soberanía mientras, según su visión, existen restricciones presupuestarias para sectores estratégicos del Estado.
El petróleo y el proyecto León Marino
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la explotación de hidrocarburos en el área de Malvinas.
Alonso sostuvo que el interés británico por los recursos petroleros del Atlántico Sur no es nuevo y recordó antecedentes de estudios realizados décadas atrás sobre las reservas existentes en la zona.
También se refirió al proyecto León Marino, ubicado al norte de las Islas Malvinas, y señaló que la explotación petrolera proyectada representa, a su entender, un nuevo capítulo de la disputa por los recursos naturales y la soberanía.
El excombatiente advirtió además sobre el posible impacto ambiental de estas actividades y recordó que organizaciones vinculadas al CECIM y abogados ambientalistas impulsaron acciones judiciales para intentar prevenir eventuales daños.
La preocupación ambiental, sostuvo, no debería analizarse separada de la cuestión soberana, ya que cualquier incidente en el Atlántico Sur podría afectar extensas zonas de la costa argentina.
“No necesitamos a Estados Unidos para discutir Malvinas”
Alonso también cuestionó el creciente alineamiento del Gobierno argentino con Estados Unidos.
Consideró que la participación de Washington en la cuestión Malvinas puede terminar siendo perjudicial para la Argentina y sostuvo que la disputa por las Islas debe ser abordada directamente entre nuestro país y el Reino Unido.
En ese marco, mencionó las declaraciones de Donald Trump y las tensiones existentes entre Estados Unidos y el Reino Unido dentro de la política internacional, y advirtió sobre el riesgo de que la cuestión Malvinas termine siendo utilizada como herramienta de presión dentro de negociaciones geopolíticas que exceden los intereses argentinos.
La comparación con 1982
Durante la entrevista, Alonso también trazó un paralelismo entre el contexto actual y el escenario político previo a la Guerra de Malvinas.
Recordó que el 30 de marzo de 1982 se encontraba realizando el servicio militar en el Regimiento 7 de La Plata, en momentos en que se desarrollaba una importante movilización social bajo la consigna “Paz, Pan y Trabajo”.
Según relató, la unidad militar había recibido órdenes y estaba preparada para intervenir frente a aquella movilización. Apenas tres días después, las Fuerzas Armadas argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas.
Alonso remarcó que la dictadura utilizó una causa histórica y profundamente arraigada en la sociedad argentina en un contexto de crisis política y social.
Por eso, pidió a la sociedad no repetir aquel escenario y diferenciar la legítima defensa de la soberanía de la utilización política de la causa Malvinas.
Tierra del Fuego y la cuestión estratégica
Otro de los puntos abordados fue la situación de Tierra del Fuego.
Alonso sostuvo que desde el comienzo de la actual administración nacional se perdieron alrededor de 15.000 puestos de trabajo en la provincia y manifestó preocupación por el debilitamiento de actividades productivas consideradas estratégicas.
También cuestionó los anuncios vinculados con la construcción de una base integrada en Tierra del Fuego.
La pregunta que planteó fue cuál será realmente el rol de esa infraestructura y si estará destinada exclusivamente a las Fuerzas Armadas argentinas o si podría quedar vinculada a intereses militares estadounidenses.
En ese sentido, relacionó el debate con la creciente presencia del Comando Sur de Estados Unidos en la región y con el alineamiento internacional que, según su mirada, mantiene actualmente el Gobierno nacional.
El Estrecho de Magallanes y la relación con Chile
Alonso también manifestó preocupación por algunos episodios recientes vinculados con Chile y el Atlántico Sur.
Se refirió a anuncios relacionados con rutas de abastecimiento desde Punta Arenas hacia las Islas Malvinas y cuestionó que, a su entender, la Cancillería argentina no haya respondido con la firmeza que esperaba.
También criticó declaraciones de autoridades militares argentinas relacionadas con la presencia del país en el Estrecho de Magallanes y recordó que ese espacio se encuentra bajo soberanía chilena.
Para Alonso, estos episodios forman parte de una política exterior que debería ser analizada con mayor profundidad por sus consecuencias estratégicas.
Críticas al Museo Malvinas
El excombatiente también expresó su preocupación por los cambios que, según afirmó, se están produciendo en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur.
Sostuvo que la institución fue concebida con una mirada integral sobre la cuestión Malvinas, vinculada no solamente con la guerra de 1982 sino también con la historia, la soberanía, los derechos humanos y la relación de la Argentina con el Atlántico Sur.
Según Alonso, actualmente existiría un intento de modificar ese enfoque para poner mayor énfasis en una mirada épica de la guerra y dejar de lado contenidos vinculados con los derechos humanos y la memoria.
En ese punto, cuestionó particularmente el papel que atribuyó a sectores vinculados con la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Malvinas como una causa del presente
A lo largo de la entrevista, Alonso insistió en que la cuestión Malvinas no debe quedar reducida al recuerdo de la guerra de 1982.
“Malvinas tiene que ver con nuestro presente y nuestro futuro”, fue una de las ideas centrales de su planteo.
En ese sentido, destacó el trabajo que se desarrolla desde el CECIM y el Instituto Malvinas de la Universidad Nacional de La Plata para abordar la problemática desde una perspectiva vinculada con la soberanía, la memoria, los derechos humanos y los recursos estratégicos.
También se refirió al impacto que tuvo recientemente la Selección Argentina al exhibir símbolos vinculados con Malvinas y consideró que esos momentos sirven para recordar que la causa continúa profundamente arraigada en la sociedad.
Pero aclaró que la reivindicación de la soberanía no debería aparecer únicamente cuando juega la Selección o cuando se produce un acontecimiento deportivo.
“Argentina tiene todo lo que necesita”
Sobre el final de la entrevista, Alonso dejó un mensaje dirigido especialmente a los habitantes de Mar del Plata, una ciudad directamente vinculada con el Atlántico Sur y la actividad marítima.
Sostuvo que la sociedad debe involucrarse en la defensa de los intereses nacionales y reclamó un gran acuerdo entre los distintos sectores políticos para establecer políticas de Estado vinculadas con la soberanía.
“Todo lo que escasea en el mundo, la Argentina lo tiene”, planteó Alonso, al destacar los recursos naturales, energéticos, científicos y productivos del país.
Para el excombatiente, el desafío pasa por construir una Argentina capaz de administrar esos recursos en función de sus propios intereses y evitar que decisiones estratégicas queden condicionadas por intereses externos.
Su conclusión fue contundente: la cuestión Malvinas no pertenece solamente al pasado. Es una discusión vigente sobre soberanía, recursos naturales, política exterior y el modelo de país que la Argentina pretende construir hacia el futuro.















