El Movimiento de Mujeres y Diversidades de Mar del Plata – Batán difundió un duro comunicado en el que repudió el accionar policial y judicial tras la desaparición y el femicidio de Juana Mailén Antonich, la joven de 25 años, madre de dos hijos de 1 y 6 años y vecina del barrio Las Heras. La organización denunció una respuesta estatal “negligente” y reclamó cambios urgentes en los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas.
Según detalló el colectivo, Mailén había sido contactada a través de redes sociales con una propuesta laboral para desempeñarse en un balneario del sur de Mar del Plata. Después de dirigirse al lugar, su familia perdió toda comunicación con ella y acudió de inmediato a la Comisaría 16 para denunciar su desaparición.
De acuerdo con el comunicado, los familiares aseguran que la policía se negó a tomar la denuncia y no activó el protocolo de búsqueda correspondiente. Ante la falta de respuestas, fueron los propios allegados quienes revisaron las redes sociales de la joven, reconstruyeron sus últimos movimientos y localizaron una dirección. Allí, según denunciaron, fue su hermano quien encontró el cuerpo sin vida de Mailén.
“No es un hecho aislado”
El Movimiento sostuvo que lo ocurrido con Antonich forma parte de una problemática que, aseguran, se repite en Mar del Plata y cuestionó especialmente el funcionamiento de la Comisaría 16 y de distintos organismos judiciales.
Como antecedente mencionaron el caso de Luis Fabián Velazco, desaparecido el 14 de junio. Según indicaron, su familia también denunció demoras para radicar la denuncia e incluso fue consultada sobre si realmente quería activar el protocolo de búsqueda. Finalmente, señalaron que Velazco apareció por sus propios medios.
También recordaron la desaparición de Jerónimo González, cuyo cuerpo fue encontrado el 18 de julio por su propia familia luego de varios días de rastrillajes. En ese caso, remarcaron que su madre debió acudir a los medios de comunicación para solicitar drones, la intervención de Prefectura y mayores recursos para la búsqueda, pese a que existían indicios que justificaban una intervención inmediata.
El comunicado también hace referencia a Adriana Terenzi, desaparecida desde el 6 de julio tras abordar un colectivo de la línea 720 en Batán. Ante la falta de respuestas oficiales, familiares y la organización Madres del Dolor comenzaron rastrillajes en playas de Mar del Plata. Hasta el momento, continúa desaparecida.
Para la organización, todos estos casos reflejan una misma situación: familias que terminan convirtiéndose en investigadoras y responsables de buscar a sus propios seres queridos ante la ausencia de una respuesta eficaz del Estado.
Reclamo por una respuesta con perspectiva de género
El Movimiento advirtió que las desapariciones de mujeres y personas pertenecientes a sectores vulnerables suelen ser minimizadas bajo la hipótesis de que “se fueron por voluntad propia” o que “ya van a volver”, lo que, según sostienen, retrasa intervenciones que pueden resultar determinantes.
En ese sentido, remarcaron que la perspectiva de género debe traducirse en acciones concretas, con protocolos activados desde el primer momento, recursos suficientes y una investigación sin prejuicios cuando existe una denuncia por desaparición.
Además, cuestionaron la actuación de las autoridades municipales y afirmaron que en Mar del Plata existe un Estado “cruel e indiferente”. En el texto responsabilizaron políticamente al intendente interino Agustín Neme por lo que calificaron como una situación de negligencia y abandono.
Los principales reclamos
Entre las exigencias planteadas por el Movimiento de Mujeres y Diversidades de Mar del Plata – Batán figuran:
- Una investigación exhaustiva, independiente y con perspectiva de género sobre la desaparición y el femicidio de Juana Mailén Antonich.
- Que se investigue el accionar de los funcionarios de la Comisaría 16 y las razones por las que no se tomó la denuncia ni se activó de inmediato el protocolo de búsqueda.
- La aplicación obligatoria e inmediata de los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas, sin demoras ni condicionamientos.
- Que ninguna familia vuelva a ser consultada sobre si desea o no activar un protocolo, al considerar que se trata de una obligación del Estado.
- La incorporación efectiva de la perspectiva de género, derechos humanos y el cumplimiento de la Ley Micaela en todas las investigaciones por desaparición.
- La asignación de mayores recursos para las búsquedas, incluyendo drones, equipos especializados, tecnología, geolocalización, cámaras y rastrillajes desde el primer momento.
- La implementación de mecanismos de control sobre el accionar policial y judicial ante posibles casos de negligencia o revictimización.
- Un acompañamiento permanente a las familias durante todo el proceso de búsqueda e investigación.
El documento concluye con un fuerte reclamo para que ninguna familia vuelva a enfrentar sola la búsqueda de un ser querido y sostiene que, frente a una desaparición, “cada minuto cuenta”. “Cuando una persona desaparece, el Estado debe buscarla. Cuando una mujer desaparece, debe hacerlo además con perspectiva de género”, señalaron.
Finalmente, el Movimiento cerró el comunicado con un mensaje dirigido a las víctimas y sus familias: “Por Mailén. Por Luis. Por Jerónimo. Por Adriana. Por Agostina. Por todas las personas que siguen siendo buscadas y por todas las familias que merecen respuestas. ¡Vivas, libres y buscadas nos queremos!”.















