En una entrevista con Sueños y Sonidos, por Radio 10 Mar del Plata, el exjefe de Gabinete de la Cancillería cuestionó el rumbo económico del Gobierno, advirtió sobre el deterioro del bienestar social y reclamó un Estado con capacidad de planificación, una política industrial y una dirigencia capaz de construir un proyecto colectivo. También se refirió a la crisis del turismo y el empleo en Mar del Plata.
La Argentina atraviesa una discusión que va mucho más allá de los números de la economía. El modelo de país, el papel del Estado, el futuro del trabajo y la convivencia democrática forman parte de un debate que comienza a ganar centralidad de cara a los próximos años.
En ese escenario, Guillermo Justo Chaves dejó definiciones políticas y económicas durante una entrevista con el programa Sueños y Sonidos, que se emite por Radio 10 Mar del Plata FM 105.5.
“Desde el odio se pueden ganar elecciones, desde el odio se pueden hacer campañas políticas, pero no se puede construir un país desde el odio”, afirmó el abogado, magíster en Ciencia Política, profesor de Derecho Político de la Universidad Nacional de La Plata y exjefe de Gabinete de la Cancillería Argentina.
Su planteo apuntó al clima de confrontación que atraviesa la política y a la utilización del malestar social como herramienta electoral. Para Chaves, la frustración de amplios sectores de la sociedad, las dificultades para acceder a una vivienda, la pérdida de oportunidades laborales y el deterioro de las expectativas de progreso generaron un escenario que determinados espacios políticos supieron capitalizar.
Sin embargo, advirtió que interpretar el enojo de la sociedad no significa necesariamente ofrecer soluciones a sus problemas.
El modelo de Milei y el costo social del ajuste
Al analizar la gestión de Javier Milei, Chaves sostuvo que el Presidente logró representar un estado de ánimo social, pero cuestionó las políticas que implementó a partir de ese respaldo.
Consideró que el argumento de alcanzar la estabilidad macroeconómica no puede justificar el deterioro de aspectos fundamentales del bienestar de la población.
“Impulsó eso para llevar adelante políticas que le han hecho mucho daño a la Argentina y a los argentinos”, señaló.
En su análisis, el desafío político ya no debería concentrarse exclusivamente en discutir el fenómeno Milei, sino en construir una propuesta capaz de ofrecer una salida.
“Hay que dejar de indignarse un poquitito con Milei y pensar de qué forma damos vuelta la página”, expresó.
Para Chaves, ese proceso debe comenzar con una discusión profunda sobre el país que se pretende construir y no limitarse a una competencia de nombres o estructuras partidarias.
En ese sentido, planteó que el peronismo, espacio político del que forma parte, debe participar de una construcción más amplia, capaz de incorporar otras fuerzas, dirigentes y sectores sociales.
Un Estado presente frente a la lógica del mercado
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con el rol del Estado en la economía.
Chaves cuestionó la idea de que el desarrollo pueda quedar exclusivamente en manos del mercado y sostuvo que la inversión privada necesita una estrategia nacional que establezca prioridades productivas.
Como ejemplo, mencionó el RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones, y señaló que demuestra que el propio Gobierno utiliza herramientas estatales para beneficiar determinadas actividades económicas.
Frente a esa situación, propuso crear mecanismos similares destinados a las pequeñas y medianas empresas.
“Así como existe el RIGI, deberían existir mini-RIGI para las pymes”, afirmó.
Su propuesta apunta a que los beneficios y las herramientas de promoción no se concentren solamente en los grandes proyectos extractivos, sino que también permitan desarrollar empresas nacionales, proveedores industriales y cadenas de valor.
Para Chaves, la Argentina necesita aprovechar sus recursos naturales, pero no resignarse a ser un país que exporta materias primas mientras otros desarrollan la tecnología y capturan el mayor valor agregado.
Minería, litio, hidrocarburos, energías renovables, alimentos, industria farmacéutica y economía del conocimiento aparecen entre los sectores que considera estratégicos.
La inteligencia artificial también es una discusión sobre soberanía
Chaves advirtió que la revolución tecnológica está modificando la producción, el empleo y la organización de las sociedades.
Consideró que la inteligencia artificial y la robotización obligarán a desarrollar nuevas capacidades laborales y productivas, pero sostuvo que la Argentina no puede quedar reducida al papel de consumidora de tecnología extranjera.
“Nosotros tenemos que tener soberanía también en términos de soberanía digital, soberanía de administración de datos y soberanía en términos de desarrollo de la inteligencia artificial”, remarcó.
En esa dirección, mencionó las iniciativas industriales de Brasil y México y planteó que el país necesita una estrategia regional para no quedar relegado en la transformación tecnológica.
La discusión, según su planteo, no es solamente tecnológica: también está vinculada con quién controla los datos, dónde se desarrolla el conocimiento y qué países generan los empleos de mayor calidad.
Bolsonaro, Milei y una relación con Brasil bajo tensión
Durante la entrevista también analizó el episodio relacionado con Jair Bolsonaro y su salida de Brasil.
Chaves distinguió las responsabilidades jurídicas de las consecuencias diplomáticas. Sostuvo que Argentina no tenía, en principio, obligación de detener al exmandatario brasileño, pero consideró que deben investigarse las presuntas irregularidades en los procedimientos migratorios y aduaneros.
“Lo que sí habría habido es una falta grave de las autoridades migratorias”, manifestó.
En el plano político, calificó el episodio como lamentable y advirtió sobre sus posibles consecuencias para la relación bilateral.
También cuestionó la orientación de la política exterior argentina y destacó la actitud del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva frente a las tensiones regionales.
Para Chaves, la relación con Brasil es estratégica y no puede quedar subordinada a diferencias ideológicas o provocaciones políticas.
La oposición necesita algo más que dirigentes: necesita un proyecto
Consultado sobre el futuro de la oposición y las elecciones de 2027, Chaves sostuvo que la construcción de una alternativa no puede limitarse a reunir dirigentes ni a discutir candidaturas.
Consideró que primero debe existir una agenda capaz de responder a las necesidades concretas de la población.
Salarios, vivienda, salud, educación y movilidad social fueron algunos de los temas que identificó como centrales para recuperar la confianza ciudadana.
“Necesitamos voces creíbles”, afirmó.
También planteó la necesidad de una renovación política y generacional, con dirigentes capaces de interpretar un mundo atravesado por transformaciones tecnológicas, económicas y sociales.
A su entender, la oposición debe abandonar las disputas internas y construir una propuesta que tenga una mirada federal, capacidad de escucha y un programa de gobierno reconocible.
Mar del Plata: turismo sin política de Estado y una economía que no logra generar empleo
Uno de los momentos más relevantes para la audiencia local llegó cuando fue consultado por la situación de Mar del Plata, una ciudad con una economía diversificada, pero atravesada por problemas estructurales de empleo.
Turismo, pesca, industria y servicios forman parte de su matriz productiva. Sin embargo, la ciudad continúa enfrentando dificultades para generar trabajo suficiente y sostener su actividad económica.
Chaves consideró que el turismo necesita una política nacional sostenida y cuestionó la ausencia de estrategias destinadas a fortalecer el turismo receptivo.
“Esta industria sin chimeneas necesita claramente políticas de Estado”, afirmó.
También sostuvo que Mar del Plata es una de las ciudades perjudicadas por esa falta de planificación.
En relación con la pesca y los recursos naturales, planteó que el desafío consiste en desarrollar industrias derivadas, generar valor agregado y construir cadenas productivas que permitan multiplicar el empleo.
Advirtió, además, que el municipio de General Pueyrredon no puede resolver por sí solo esos problemas sin una estrategia nacional que acompañe la producción y la inversión.
La discusión vuelve así sobre una cuestión central para la ciudad: no alcanza con tener recursos, actividad económica y sectores productivos diversos si no existe una política de desarrollo que los articule y los transforme en trabajo.
“La fuerza que vence al odio es el amor”
En el tramo final de la conversación, Chaves presentó su libro La Revolución de los Justos, una obra en la que desarrolla su mirada sobre la necesidad de reconstruir los vínculos sociales y recuperar la idea de comunidad.
Su planteo parte de una crítica al individualismo y a una sociedad fragmentada, en la que la competencia permanente parece desplazar cualquier posibilidad de cooperación.
“La idea del amor me parece que es una idea que está dejada de lado y es la fuerza que vence al odio”, sostuvo.
Para explicar su pensamiento, recurrió incluso a la Selección argentina: señaló que el éxito colectivo de la Scaloneta demuestra la importancia de funcionar como equipo, una lógica que, a su entender, también debería trasladarse a la política y a la sociedad.
La entrevista dejó una definición que atraviesa buena parte de su pensamiento: la Argentina necesita discutir mucho más que un cambio de gobierno. Necesita definir qué modelo productivo quiere, qué lugar ocupará el Estado, cómo garantizará oportunidades y de qué manera evitará que la transformación tecnológica profundice las desigualdades.















