El Hospital de San Fernando realizó con éxito una cirugía de alta complejidad para resecar por completo una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) ubicada en un área vinculada con las funciones del lenguaje.
La intervención estuvo a cargo del Servicio de Neurocirugía y se realizó con la paciente despierta, una estrategia que permitió al equipo médico monitorear sus funciones neurológicas en tiempo real mientras avanzaba con la resección de la lesión.
La paciente presentaba alteraciones del habla y convulsiones. Debido a la ubicación de la malformación, los profesionales consideraron necesario preservar las áreas cerebrales relacionadas con el lenguaje y otras funciones esenciales para su vida cotidiana.
“Se trata de una intervención de vanguardia que se realiza en muy pocos lugares del mundo y es un orgullo poder desarrollarla en el contexto de salud pública”, destacó el director ejecutivo del hospital, Juan Delle Donne.
El funcionario explicó que el establecimiento ya había realizado neurocirugías tumorales con pacientes despiertos, pero remarcó que en este caso se trató de un procedimiento de mayor complejidad debido a que se intervenía una malformación vascular ubicada en una zona particularmente delicada del cerebro.
Durante la cirugía se efectuó un monitoreo neurofisiológico intraoperatorio permanente y participó una neuropsicóloga, encargada de evaluar distintas funciones neurológicas mientras los neurocirujanos avanzaban sobre la lesión.
La paciente realizó tareas de lenguaje, reconocimiento de objetos, conteo hacia adelante y hacia atrás y diferentes actividades motoras utilizando el lado contralateral del cuerpo. Estas pruebas permitieron verificar en tiempo real que las funciones neurológicas se mantuvieran preservadas durante las distintas etapas de la intervención.
Finalmente, el equipo logró realizar la resección completa de la malformación sin afectar las funciones evaluadas durante la cirugía.
La evolución posterior fue favorable y la paciente recibió el alta hospitalaria cuatro días después de la intervención.
Una cirugía que requiere un trabajo multidisciplinario
Este tipo de procedimientos demanda una planificación precisa y una coordinación permanente entre profesionales de distintas especialidades.
La intervención involucró a neurocirujanos especializados en cirugía con paciente despierto, profesionales de neuroanestesiología, neurofisiología y neuropsicología, además de instrumentadores quirúrgicos y todo el equipo de quirófano.
La articulación entre estas áreas permite adaptar las decisiones quirúrgicas a las respuestas de la paciente durante la intervención y reducir el riesgo de afectar funciones neurológicas esenciales.
La experiencia desarrollada en el Hospital de San Fernando pone en valor la capacidad de los hospitales públicos bonaerenses para llevar adelante procedimientos de alta complejidad, con tecnología, planificación y equipos especializados.
















