Ya se confirmaron 411 casos en lo que va de 2026. Especialistas advierten por menor uso de preservativo, barreras culturales y desinformación.
El avance de la sífilis en Bahía Blanca dejó de ser una tendencia para convertirse en una señal de alarma. En apenas tres meses y medio de 2026, los casos crecieron un 88% respecto del mismo período del año pasado, con 411 diagnósticos confirmados frente a los 218 registrados en 2025.
El dato surge de la Región Sanitaria I y proyecta un escenario aún más crítico que el del año pasado, cuando se alcanzó un récord de 699 casos en la ciudad y su zona de influencia.
La jefa de Epidemiología regional, Jorgelina Scuffi, fue contundente. Advirtió que el crecimiento es “muy preocupante” y que la proyección para el resto del año es “desfavorable y alarmante”.
Menos preservativo y más desinformación
El fenómeno tiene múltiples causas, aunque hay un punto central: la caída en el uso del preservativo.
Según explicó la especialista, influyen factores económicos y sociales. Por un lado, el costo elevado de los profilácticos limita su uso sistemático. Por otro, persisten barreras culturales y situaciones de vergüenza que dificultan la notificación de contactos sexuales.
A esto se suma un elemento clave de época: la desinformación.
Scuffi alertó que muchas personas buscan respuestas en redes sociales y terminan accediendo a datos falsos o incompletos. En ese contexto, recomendó recurrir a fuentes oficiales como el Ministerio de Salud o instituciones médicas.
Una enfermedad silenciosa pero contagiosa
La sífilis tiene una característica que complica su control: no genera inmunidad. Es decir, una persona puede reinfectarse múltiples veces.
Además, suele presentar síntomas leves o indoloros en sus primeras etapas, lo que retrasa la consulta médica. En muchos casos, la lesión inicial desaparece sola, pero la bacteria continúa en el organismo y puede avanzar a fases más complejas.
Desde el ámbito clínico, la infectóloga Laura Spadaro confirmó que las consultas son constantes tanto en el sistema público como privado.
“La sífilis nunca se fue, pero desde la pandemia viene en crecimiento sostenido”, señaló.
También aclaró que, si bien el preservativo reduce el riesgo, no lo elimina completamente, ya que el contagio puede darse por contacto con lesiones en otras zonas del cuerpo.
Jóvenes, los más afectados… pero no los únicos
El impacto se concentra principalmente en menores de 29 años, aunque los especialistas detectaron un aumento progresivo en adultos de entre 50 y 55 años.
El dato refleja un cambio en los hábitos de cuidado. A diferencia de los años 90, cuando el temor al VIH impulsaba campañas masivas de prevención, hoy se percibe una menor percepción de riesgo.
Testeo gratuito y sin turno
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias insisten en la importancia del diagnóstico temprano.
En Bahía Blanca, los testeos de sífilis y VIH son gratuitos, voluntarios y sin turno previo en hospitales públicos y centros de salud. Esto permite acceder rápidamente a un diagnóstico y tratamiento, que sigue siendo simple y efectivo con penicilina.
Un problema que excede lo local
Lo que ocurre en Bahía Blanca replica una tendencia nacional. En Argentina, 2025 cerró con más de 46 mil casos de sífilis, el valor más alto registrado.
El crecimiento sostenido desde la pandemia, sumado a la baja en el uso del preservativo y la falta de información confiable, configuran un escenario que preocupa a epidemiólogos en todo el país.
La sífilis, una enfermedad prevenible y curable, vuelve a ganar terreno. Y lo hace, según advierten los especialistas, en silencio pero con números que obligan a encender todas las alarmas.
Fuente: lanueva.com















