La crisis en el sistema sanitario volvió a quedar en el centro del debate público. En diálogo con el programa Sueños y Sonidos de Radio 10 Mar del Plata, Graciela del Valle, integrante del colectivo de madres y padres “Soy Garrahan”, advirtió sobre un escenario cada vez más crítico: faltan medicamentos, se suspenden cirugías por escasez de insumos y los turnos médicos llegan a demorar hasta seis meses.
“Los chicos no pueden esperar tiempos burocráticos ni ajustes”, resumió con crudeza durante la entrevista.
El testimonio pone en palabras una preocupación que atraviesa a cientos de familias que dependen del sistema público de salud, especialmente cuando se trata de enfermedades complejas o tratamientos prolongados.
Medicación que no llega y cirugías suspendidas
Según explicó Del Valle, hoy existen casos concretos en los que los hospitales no están entregando la medicación necesaria para tratamientos pediátricos ni cuentan con los insumos para realizar intervenciones quirúrgicas.
Ese escenario tiene consecuencias directas en la salud de los pacientes.
Cuando un tratamiento se interrumpe o una operación se posterga, el cuadro clínico puede agravarse rápidamente.
“Si un niño necesita un órgano o un tratamiento y eso se demora, su salud se deteriora. Y los tiempos de la Justicia no acompañan los tiempos de la salud”, señaló.
La situación afecta tanto a familias sin cobertura médica como a aquellas que tienen obra social, donde también se registran demoras o falta de autorizaciones.
Turnos cada vez más lejanos
Otro problema que describen las familias es la demora para acceder a consultas o estudios especializados.
Actualmente, los turnos pueden tardar entre dos y seis meses, dependiendo de la patología.
Pero incluso cuando llega la fecha, muchas veces aparece un nuevo obstáculo.
“Hay familias que viajan desde provincias como Jujuy, con un turno asignado hace meses, y cuando llegan se encuentran con que el aparato para hacer el estudio no funciona”, relató.
En esos casos, la situación se vuelve insostenible. Los gastos de traslado, alojamiento y comida obligan a muchas familias a reorganizar su economía para permanecer en Buenos Aires o regresar semanas después.
El colectivo que nació del amor y la desesperación
El grupo “Soy Garrahan” surgió a partir de experiencias personales de madres y padres que atravesaron tratamientos en ese hospital pediátrico.
Del Valle contó que en su caso el Garrahan salvó la vida de su hija gracias a un diagnóstico oportuno.
“Le debo la vida al hospital”, dijo.
Con el tiempo, el colectivo se transformó en una red federal de familias que buscan visibilizar los problemas del sistema sanitario y acompañar a quienes atraviesan situaciones similares.
Uno de sus objetivos actuales es reunir testimonios de pacientes y familiares de todo el país.
Un formulario para documentar los casos
Para dimensionar la magnitud del problema, el colectivo lanzó un formulario online donde las familias pueden contar si enfrentaron falta de turnos, medicamentos o insumos médicos.
La información se utiliza para documentar los casos y presentarlos ante organismos internacionales.
“Necesitamos visibilizar lo que está pasando para llevarlo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, explicó Del Valle.
Según detalló, existen fallos judiciales que ordenan la entrega de medicamentos o insumos médicos, pero en algunos casos esas resoluciones no se cumplen.
“Hay un abandono de personas”
Durante la entrevista, la representante del colectivo fue aún más contundente al describir lo que viven muchas familias.
“Hay un abandono de personas por parte del Estado”, afirmó.
Y explicó que el problema no se limita al Hospital Garrahan sino que atraviesa a toda la red de hospitales públicos del país.
El Garrahan, recordó, funciona como el centro de referencia para patologías pediátricas complejas y recibe pacientes derivados desde distintos puntos de Argentina.
Por eso, cuando aparecen dificultades en ese hospital, el impacto se extiende a todo el sistema.
Un llamado a defender la salud pública
Antes de cerrar la entrevista, Del Valle convocó a la sociedad a involucrarse en la defensa del sistema sanitario público.
El colectivo lanzó una campaña para que ex pacientes del hospital y ciudadanos en general envíen videos con mensajes de apoyo.
“Todos podemos atravesar una situación de vulnerabilidad. Nadie está exento”, planteó.
Y dejó una frase que sintetiza el espíritu del reclamo:
“Nadie se salva solo. La salud pública es un derecho que tenemos que defender entre todos”.

















