El músico, actor y poeta Daniel Melingo murió este martes a los 68 años. La noticia conmocionó al mundo de la música argentina, donde fue reconocido por su paso por bandas históricas como Los Abuelos de la Nada y Los Twist, además de construir una destacada carrera solista que lo convirtió en una figura central del tango contemporáneo.
Melingo fue hallado sin vida en su vivienda por uno de sus hijos. Su fallecimiento ocurrió cuando se encontraba preparando un espectáculo muy especial para celebrar los 30 años del disco Tangos Bajos, una de las obras más importantes de su trayectoria. El concierto estaba previsto para el próximo 21 de septiembre y contaría con la participación de varios músicos invitados.
Su carrera atravesó distintos estilos y etapas. En los primeros años del rock nacional integró la formación de Los Abuelos de la Nada y luego fue uno de los pilares de Los Twist, banda con la que alcanzó gran popularidad en la década de 1980. También colaboró con Charly García y participó de proyectos musicales en España, como Lions in Love, explorando sonidos vinculados al soul y la música electrónica.
Entre sus composiciones más recordadas aparecen canciones como Hulla Hulla, Cleopatra y Chalaman, esta última convertida en uno de los clásicos de Los Abuelos de la Nada.
En los últimos años continuó recibiendo reconocimiento por su obra. En 2026 fue nominado a los Premios Gardel por la canción La Guitarra, junto a Fito Páez, en la categoría Mejor Canción de Tango. Un año antes había sido distinguido por Pesar, interpretada junto a Pity Álvarez.
Además de cantar, Melingo se destacó como saxofonista, clarinetista y guitarrista. Sin embargo, fue su inconfundible voz grave y su particular interpretación del lunfardo lo que terminó definiendo su identidad artística cuando, a fines de la década del 90, decidió volcarse definitivamente al tango.
El lanzamiento de Tangos Bajos en 1998 marcó un punto de inflexión en su carrera. Desde entonces desarrolló un estilo propio que combinó la tradición del tango con una mirada moderna, poética y urbana, convirtiéndose en uno de los artistas más originales del género.
Aunque encontró en el tango su mayor reconocimiento, nunca ocultó el vínculo emocional que mantenía con el rock. En distintas entrevistas sostenía que seguía pensando y sintiendo desde ese universo musical, aun cuando su obra transitara otros caminos.















