Un violento episodio mantuvo en vilo a pasajeros del Ferrocarril General Roca cuando un hombre armado tomó de rehén a una joven dentro de una formación en la estación de Temperley. El hecho ocurrió el lunes 6 de abril y terminó con el agresor detenido tras una tensa negociación encabezada por la Policía Federal Argentina.
Según informaron fuentes policiales, todo comenzó durante un operativo de prevención cuando efectivos detectaron a un sospechoso que escapaba tras cometer un ilícito en las inmediaciones. Al verse rodeado, el hombre ingresó a un vagón y redujo a una pasajera de 21 años, utilizándola como escudo humano.
En cuestión de segundos, la situación escaló al máximo nivel de riesgo. El agresor extrajo una granada y amenazó con detonarla, mientras apuntaba con una pistola a la víctima y al personal policial. La escena generó pánico entre los pasajeros, que fueron evacuados minutos después.
La resolución llegó tras una negociación clave. En un gesto de alto riesgo, uno de los efectivos se ofreció a intercambiarse por la rehén, lo que permitió liberar a la joven sana y salva. Con el correr de los minutos, y tras la intervención de equipos especializados, el atacante depuso su actitud y entregó el arma y el explosivo.
Los peritajes confirmaron que se trataba de una granada FMK-2 con carga explosiva, aunque sin algunos componentes esenciales para su detonación inmediata. Además, la pistola incautada tenía ocho municiones en su cargador.
Tenía pedido de captura y había cometido un robo minutos antes
Al identificar al detenido mediante el sistema SIFCOP, los investigadores confirmaron que tenía un pedido de captura vigente desde febrero por un grave caso de abuso sexual en grado de tentativa y robo agravado.
Además, llevaba consigo 216 mil pesos que, según se estableció, habían sido robados minutos antes en un comercio mayorista de la zona, donde incluso efectuó un disparo sin provocar heridos.
La causa quedó en manos de la Justicia Federal de Lomas de Zamora, que imputó al acusado por privación ilegítima de la libertad, tenencia de explosivos y portación ilegal de arma.
El operativo incluyó la participación de grupos especiales, brigadas antiexplosivos y unidades tácticas, en un despliegue que evitó una tragedia en una de las líneas ferroviarias más transitadas del conurbano bonaerense.




















