El dirigente santafesino analizó la crisis federal, el caso Libra, los 50 años del golpe y el rol de la oposición frente al gobierno de Milei.
Agustín Rossi, ex jefe de Gabinete y ex ministro de Defensa, dialogó este domingo con el programa Sueños y Sonidos de Radio 10 Mar del Plata y no dejó tema sin tocar. Con la claridad analítica que lo caracteriza, el dirigente peronista desplegó una lectura crítica del momento político, económico e institucional que atraviesa la Argentina.
Un gobierno desconectado de la realidad
El punto de partida fue el contraste entre las urgencias del país y la agenda de viajes del Ejecutivo. Mientras Tucumán sufría inundaciones y se multiplicaban los conflictos salariales en varias provincias, el presidente Milei acumulaba escalas en Miami, Nueva York, Santiago de Chile y Madrid. El jefe de Gabinete, según Rossi, eligió quedarse unos días extra en Nueva York después de que regresó toda la delegación oficial.
“Pareciese que la sensibilidad alrededor de las cuestiones que pasan en nuestro país está absolutamente ausente”, dijo el dirigente. Y cuestionó además la convocatoria de empresarios que, según él, en su gran mayoría eran argentinos, lo que tornaba innecesario hacer ese encuentro en Nueva York cuando podría haberse realizado en Buenos Aires, Puerto Madero o en ciudades como Mar del Plata o Bariloche.
El doble estándar de Adorni y el caso Libra
Sobre el jefe de Gabinete y ex vocero Manuel Adorni, Rossi fue contundente. Señaló que lo que potencia el rechazo social hacia él es que durante su rol como vocero fue “especialmente despectivo y descalificante” con el resto de los actores políticos y sociales, mientras reivindicaba para el oficialismo una moral que, a su juicio, no tienen.
Recordó que el propio Milei había hablado en la Asamblea Legislativa de construir “un gobierno donde la moral sea una política del Estado”.
“Lejos está el ejemplo de Adorni, lejos está el ejemplo del propio presidente”, remarcó.
En cuanto al caso Libra, Rossi fue directo: “La morosidad y la negligencia de la Justicia es altamente evidente”. Consideró que el Parlamento y el periodismo de investigación ya hicieron su parte, y que ahora debe actuar la Justicia ante los cruces de llamadas entre el organizador de la criptomoneda, el presidente, su hermana y su principal asesor.
Más de 800.000 trabajadores perdieron su empleo
Rossi aportó un dato que consideró alarmante: desde que asumió el gobierno de Milei, más de 800.000 trabajadores en relación de dependencia perdieron su trabajo. Aunque parte de ellos se volcaron al monotributo o a la economía de plataformas, señaló que eso no cambia la realidad de fondo.
Criticó además la actitud del presidente hacia la industria nacional.
“Es imposible tener un país con desarrollo inclusivo, con equidad, si no tenemos una industria fuerte”, afirmó.
Crisis federal: las provincias al límite
Rossi advirtió que el escenario de conflicto en las provincias puede agravarse en los próximos meses. Explicó que con menos recaudación nacional, menor coparticipación y caída de la actividad económica, los gobernadores se ven obligados a ajustar sobre el personal público: docentes, policías y trabajadores de la salud.
Puso como ejemplo lo ocurrido en Santa Cruz, donde el gobernador envió un proyecto para congelar el salario docente y tuvo que retirarlo por la tensión generada.
“Esto se va a repetir”, anticipó.
El peronismo tiene cuerpo, pero le falta el alma
Consultado sobre las elecciones internas del PJ de este domingo, incluyendo los distritos de Mar del Plata y Balcarce, Rossi hizo una reflexión que sintetiza su diagnóstico sobre el estado del movimiento.
“El peronismo hoy es como un cuerpo sin alma. Tiene cabeza, tiene movimiento, tiene brazos y piernas. Pero le falta lo que transmite trascendencia, futuro, pasión, nuevas ideas y enamoramiento al conjunto de la sociedad.”
Fue categórico al advertir que creer que la oposición puede ganar las elecciones solo por los errores del gobierno “es claramente un error”.
“Hay que convocar a la epopeya de construir un nuevo proyecto de nación”, sostuvo, e insistió en la necesidad de armar un frente amplio que vaya desde los arrepentidos del PRO hasta la izquierda.
Malvinas, Antártida y una alianza peligrosa
Como ex ministro de Defensa, Rossi alertó sobre dos reuniones recientes en Miami que consideró “muy peligrosas”: una de ministros de defensa alineados con Trump y otra de presidentes de esos países con el mandatario norteamericano. Brasil, Colombia y México no participaron.
“Allí no se habló de comercio ni de diplomacia. Solo de cuestiones militares”, señaló.
Y advirtió que el ministro Luis Petri podría estar violando la Ley de Seguridad Interior y la Ley de Defensa, que impiden a las Fuerzas Armadas actuar en cuestiones de criminalidad organizada.
Sobre Malvinas, fue claro:
“Nadie puede pensar que la alianza con Trump, cuyo principal aliado militar en Occidente sigue siendo el Reino Unido, nos va a acercar a una posición más soberana. Al contrario, vamos a retroceder.”
Autocrítica y la deuda con el bolsillo
Cuando se le preguntó por los errores de la gestión anterior, Rossi no esquivó.
“El principal error que cometimos durante los cuatro años del gobierno de Alberto Fernández fue no mejorar el poder adquisitivo de los argentinos.”
Reconoció que bajaron los niveles de desocupación, pero admitió que no lograron que los argentinos tuviesen más plata en el bolsillo.
A 50 años del golpe: memoria como herramienta
En el cierre de la entrevista, Rossi reflexionó sobre los 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976. Recordó los 30.000 desaparecidos, la tortura y los vuelos de la muerte.
“La reflexión no es para que la memoria nos inmovilice, sino para que no vuelva a caer el pueblo argentino en situaciones de esa característica”, afirmó.
Y cerró con una imagen fuerte:
“Festejamos los goles en el 78 cuando a 300 metros torturaban a los compañeros en la isla.”
Rossi anticipó que las movilizaciones del 24 de marzo serán numerosísimas en todo el país.
















