Un operativo en la Ciudad de Buenos Aires y Pilar permitió desarticular una organización dedicada a maniobras financieras ilícitas. Secuestraron pesos, dólares, euros y reales, además de equipos informáticos y documentación clave.
Efectivos de la Policía Federal Argentina desarticularon una banda criminal dedicada a operaciones de cambio ilegal por montos millonarios, tras una investigación desarrollada en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires.
El procedimiento fue supervisado por el Ministerio de Seguridad Nacional y estuvo a cargo del Departamento Federal de Investigaciones de la PFA. La causa se inició por orden del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 7, a cargo del juez Rafael Caputo, con intervención de la Secretaría N° 13, encabezada por Hernán Vicente.
La investigación fue encomendada al Departamento Delitos Fiscales, que desplegó tareas de campo y ciberpatrullaje. Así se logró identificar un inmueble en el barrio porteño de Liniers y dos locales comerciales ubicados en un centro comercial de Pilar.
Según se estableció, esos espacios funcionaban como fachada y eran promocionados en redes sociales. En realidad, operaban como “cuevas cambiarias” donde se realizaban cambios de divisas de manera habitual, giros y transferencias al exterior, manejo de cheques y servicios vinculados al turismo, sin ningún tipo de habilitación legal.
Con las pruebas reunidas, el magistrado ordenó allanamientos que contaron con la intervención del Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana, a cargo de Adrián González Charvay, y la Secretaría N° 3, dirigida por Máximo Castrillo.
Durante los operativos se secuestraron más de 180 millones de pesos, unos 115 mil dólares, 75.170 euros, 39.856 reales, seis CPU, una notebook, un DVR y diversas anotaciones de interés para la causa. Además, fueron identificados tres hombres y una mujer vinculados a la organización investigada.
Los procedimientos se realizaron con la colaboración del Banco Central de la República Argentina. Por disposición judicial, todo el dinero y los elementos incautados quedaron bajo custodia oficial, mientras la investigación continúa en el ámbito de la Justicia federal.
















