La Justicia Federal de Orán dictó prisión preventiva para Delfor Quispe Romero, el único detenido tras el violento enfrentamiento entre una patrulla de Gendarmería y un grupo de pasadores en una zona selvática cercana a Aguas Blancas. El tiroteo ocurrió el martes pasado y derivó en el secuestro de 410 kilos de cocaína.
La Sede Fiscal Descentralizada Orán lo imputó por transporte de estupefacientes agravado por la cantidad de intervinientes. Según informaron fuentes oficiales, el hombre quedó herido en medio del cruce de disparos y fue detenido mientras el resto de los implicados escapaba entre la vegetación.
Una emboscada en pleno monte
De acuerdo con la presentación del caso realizada por el auxiliar fiscal Luis Francisco Valencia, el hecho se registró el martes, alrededor de las 16.30, en el paraje Puesto Medina, a unos 5 kilómetros de la zona urbana de Aguas Blancas. Seis gendarmes de la Sección Aguas Blancas —Escuadrón 20 Orán— recorrían una zona de espesa vegetación utilizada históricamente como ruta de contrabando, ubicada a la vera de los ríos Tarija y Bermejo.
En ese contexto, la patrulla se topó con una caravana de al menos 19 pasadores que cargaban grandes bultos, custodiados por cinco o seis hombres armados. Pese a la superioridad numérica, los gendarmes dieron la voz de alto. La respuesta fue inmediata: un ataque a tiros que los efectivos repelieron con munición antitumulto.
El intercambio duró apenas unos segundos. La mayoría del grupo criminal escapó dejando atrás 19 bultos con 410 paquetes de cocaína. Quispe Romero, con heridas leves en el tórax, muslo y zona genital, quedó tendido en el lugar y fue asistido luego en el hospital local.
Según la hipótesis fiscal, la droga habría ingresado desde Bolivia para ser “enfriada” en Aguas Blancas antes de seguir camino hacia el sur del país. El fiscal Marcos Romero destacó el nivel de violencia del ataque y la “valentía” de los gendarmes, que no resultaron heridos.
“Pensé que eran hojas de coca”
En la audiencia de formalización de la investigación, Quispe Romero —trabajador de frontera que alterna entre Bermejo y Orán— dijo que aceptó transportar los bultos por 70 mil pesos y que creía que contenían hojas de coca.
Relató que salió desde Bermejo rumbo al puerto de chalanas y allí recibió la oferta de dinero. Aseguró que fue llevado hasta Puesto Medina junto a otros dos bagayeros y que, más tarde, se sumaron más pasadores acompañados por personas armadas. Sobre el tiroteo, afirmó que “todo fue muy rápido” y que se tiró al piso para ponerse a resguardo.
No pudo aportar datos relevantes sobre los demás participantes y solo mencionó que “cuando empezaron los disparos, todos tiraron los bultos y corrieron”, algo que él no logró hacer por sus lesiones.
La decisión del juez
La fiscalía pidió la prisión preventiva argumentando riesgos de fuga, posible entorpecimiento de la investigación, la gravedad del hecho, la violencia empleada y la cantidad de droga incautada. Además, remarcó que la escala penal del delito no permite beneficios excarcelables.
El juez federal de Garantías de Orán, Gustavo Montoya, aceptó el planteo y rechazó el pedido de arresto domiciliario de la defensa, que había alegado arraigo en la ciudad. Consideró que la severidad del caso y el modo en que actuó el grupo criminal impedían conceder una medida menos restrictiva.
La investigación continúa para identificar al resto de los involucrados y determinar el destino final de la carga.
















