TEL AVIV / DOHA – A pesar de calificar como “inaceptables” las condiciones impuestas por Hamas, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, decidió enviar una delegación a Catar este domingo para participar en negociaciones indirectas en torno a una propuesta de alto el fuego en Gaza y liberación de rehenes.
La oficina del premier israelí comunicó oficialmente la decisión luego de evaluar la situación y ratificar que el equipo negociador partirá a Doha “sobre la base de la propuesta qatarí” que Israel ya ha aceptado.
Propuesta sobre la mesa
El nuevo esquema —impulsado por mediadores de Catar, Egipto y Estados Unidos— contempla un alto el fuego de 60 días, la liberación paulatina de 10 rehenes vivos y la entrega de los cuerpos de otros 18 cautivos israelíes, a cambio de la liberación de prisioneros palestinos. Además, se permitiría la entrada de ayuda humanitaria a través de agencias como la ONU y la Cruz Roja Internacional.
Si bien Hamas anunció el viernes una “respuesta positiva” a la propuesta, un funcionario palestino señaló que el grupo exigió modificaciones claves, como una garantía de que Israel no reanudará las hostilidades incluso si las conversaciones hacia una tregua permanente fracasan, y la retirada de tropas a posiciones previas al colapso del último cese del fuego en marzo.
Otra condición que habría planteado Hamas sería que toda la ayuda humanitaria se distribuya únicamente a través de la ONU, exigiendo el cese inmediato de las operaciones de la Gaza Humanitarian Foundation (GHF), una organización apoyada por Israel y Estados Unidos, que fue blanco el sábado de un ataque con granada en la zona de Khan Younis que dejó heridos a dos trabajadores estadounidenses. Washington y Tel Aviv responsabilizaron a Hamas, aunque el grupo no se pronunció oficialmente.
Bombardeos y víctimas en Gaza
Mientras tanto, la ofensiva israelí en Gaza continúa. Según el Ministerio de Salud administrado por Hamas, al menos 80 personas murieron en las últimas 24 horas a causa de los bombardeos. Entre las víctimas se encuentran un médico y sus tres hijos, fallecidos tras un ataque sobre carpas en la zona de al-Mawasi.
Presión internacional y expectativas
Las conversaciones en Doha se desarrollan bajo la atenta mirada de Washington, que busca capitalizar un posible avance. Donald Trump, quien se reunirá con Netanyahu este lunes, expresó su esperanza de que “la próxima semana haya un acuerdo”. El exmandatario fue clave en la tregua de finales de 2023, cuando se logró la liberación de varios rehenes, incluyendo Arbel Yehoud, cuya familia participó este sábado de una multitudinaria marcha en Tel Aviv exigiendo un nuevo acuerdo.
“Presidente Trump, gracias por traernos de vuelta a Arbel. Por favor, no se detenga. Haga un gran y hermoso acuerdo por los rehenes”, imploró Yechiel Yehoud, padre de la joven liberada.
Tensiones internas en Israel
El premier Netanyahu se enfrenta además a la presión de su propio gabinete. Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional y referente de la ultraderecha, rechazó categóricamente el pacto propuesto y llamó a la “conquista total de Gaza”, la cancelación total de la ayuda humanitaria y la emigración forzada de los palestinos del enclave.
Netanyahu, por su parte, insiste en que la guerra no terminará hasta que todos los rehenes sean liberados y Hamas quede desmantelado militar y políticamente.
Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023, cuando Hamas mató a unas 1.200 personas y secuestró a 251, la cifra de muertos en Gaza asciende a al menos 57.338 personas, según cifras de las autoridades sanitarias del enclave, controladas por Hamas.
















