El Gobierno nacional puso en marcha la llamada Oficina de Respuesta Oficial, una herramienta comunicacional que funcionará exclusivamente a través de una cuenta en la red social X y que dependerá de la Secretaría de Comunicación y Prensa. El anuncio se dio en un contexto de fuerte confrontación entre el presidente Javier Milei y gran parte del periodismo.
Según el mensaje difundido de manera oficial, el objetivo del nuevo espacio es responder públicamente a informaciones que el Ejecutivo considera falsas o malintencionadas. Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa busca exponer “operaciones mediáticas” y cuestionar relatos que, a su criterio, distorsionan la realidad.
El comunicado fue rápidamente replicado por el propio Milei y por varios ministros. El Presidente afirmó que la oficina servirá para “desenmascarar mentiras”, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la creación del área y la calificó como una medida positiva. En la misma línea se expresó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, quien aseguró que “a las operaciones de prensa se les responde con datos”.
Fuentes oficiales señalaron que, por el momento, la Oficina de Respuesta Oficial no forma parte del organigrama formal del Estado ni cuenta con estructura propia. Su funcionamiento se limita a la actividad en redes sociales y está bajo la órbita directa de la Jefatura de Gabinete.
Desde el Ejecutivo remarcaron que la iniciativa no apunta a restringir la libertad de expresión ni a imponer una visión única, sino a sumar una voz institucional que permita diferenciar hechos de interpretaciones interesadas. “No se trata de censura”, insistieron desde el Gobierno, al tiempo que reivindicaron la libertad de prensa como un valor central.
La decisión, sin embargo, se conoce en medio de cuestionamientos de organismos internacionales. Human Rights Watch advirtió recientemente sobre el uso de discursos hostiles contra periodistas críticos, mientras que Reporteros Sin Fronteras alertó que Argentina cayó de manera pronunciada en el ranking global de libertad de prensa, citando la estigmatización del periodismo, el ajuste en medios públicos y el manejo discrecional de la pauta oficial.
El lanzamiento de la Oficina de Respuesta Oficial suma así un nuevo capítulo a la tensa relación entre el Gobierno de Javier Milei y el sistema de medios, un vínculo que promete seguir en el centro del debate público.
















