El sismo se registró frente a la costa de la isla de Mindanao a las 7:37 de la mañana (hora local) y provocó alertas de tsunami en Filipinas, Indonesia, Japón y Australia. Varias de esas advertencias fueron levantadas horas después.
Las zonas más afectadas fueron las provincias de Sarangani, South Cotabato y Sultan Kudarat. En Sarangani murieron al menos 17 personas, muchas de ellas a causa de deslizamientos de tierra generados por el movimiento sísmico.
En la ciudad de General Santos, la más cercana al epicentro, se reportaron 10 víctimas fatales y más de 20 personas continúan desaparecidas. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron edificios derrumbados, entre ellos un restaurante de la cadena de comida rápida Jollibee que quedó reducido a escombros.
Las autoridades indicaron que unas 10.000 personas fueron evacuadas de manera preventiva, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate en distintas localidades.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., aseguró que el Gobierno nacional coordina la respuesta ante la emergencia y prometió asistencia para las comunidades afectadas. Además, ordenó la suspensión de clases en las zonas alcanzadas por el terremoto.
Tras el sismo principal se registraron más de 130 réplicas, algunas de ellas de hasta magnitud 6,7, lo que mantiene en alerta a los equipos de emergencia.
Filipinas se encuentra dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, donde los terremotos son frecuentes. Sin embargo, algunos de ellos han tenido consecuencias devastadoras para la población.
















