El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza la iniciativa del Gobierno y pidió a los mandatarios provinciales que no acompañen el proyecto. Aseguró que la reforma “destruye empleo, afecta la coparticipación y profundiza el empobrecimiento de los trabajadores”.
En medio de la recorrida del ministro del Interior, Diego Santilli, por distintas provincias para sumar apoyos a la reforma laboral, el titular de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó una fuerte advertencia a los gobernadores y al movimiento sindical.
“Los gobernadores no deben ser ingenuos ni dejarse manipular”, sostuvo el dirigente estatal, al señalar que el proyecto oficial “terminará de destruir el empleo en las provincias” y que además “encubre una reforma tributaria que pone en jaque la coparticipación”.
Aguiar remarcó que las modificaciones impulsadas por el Gobierno implican una pérdida de recaudación anual estimada en más de 8 billones de pesos, unos 5.700 millones de dólares, de los cuales cerca de la mitad impactaría directamente en las provincias. “La eliminación del impuesto a las Ganancias para las grandes empresas y otros cambios impositivos recortan de manera drástica los recursos que se transfieren automáticamente a los distritos”, advirtió.
En ese contexto, el referente de ATE alertó sobre un escenario de creciente tensión social. “La conflictividad está en ascenso, va a crecer rápidamente y va a comenzar en los territorios provinciales”, afirmó.
También cuestionó el llamado al diálogo impulsado desde el oficialismo y, en particular, por la senadora Patricia Bullrich. “Estamos frente a una contrarreforma que no admite mejoras mediante el diálogo. Pensar que este proyecto, redactado por estudios jurídicos del gran empresariado, puede modificarse para beneficiar a los trabajadores es un error”, expresó.
Aguiar fue categórico al convocar al sindicalismo a endurecer su postura. “El movimiento obrero no puede aspirar al mal menor. Sentarse a discutir un proyecto que no es de los trabajadores es sentarse a perder. Debemos pelear y avanzar hacia una huelga general”, enfatizó.
Por último, el dirigente describió la situación actual del empleo en el país y advirtió que la reforma profundizaría la crisis. “El 72% de los trabajadores cobra menos de un millón de pesos por mes, un ingreso que no alcanza para cubrir la Canasta Básica Total. Con esta ley, la realidad será aún peor. Estamos frente a un empobrecimiento silencioso y generalizado y tenemos que reaccionar”, concluyó.
















