La ofensiva militar de Estados Unidos en aguas internacionales sumó este viernes un nuevo episodio letal en el Pacífico. Un ataque contra una supuesta embarcación vinculada al narcotráfico dejó tres tripulantes muertos y elevó a más de 110 el número de fallecidos desde agosto de 2025.
El operativo fue ejecutado por la Fuerza Conjunta del Comando Sur, en el marco de la denominada Operación Lanza del Sur. La acción se realizó bajo la conducción del general Francis L. Donovan, quien asumió el mando del organismo a comienzos de febrero.
Según la versión oficial, el objetivo era interceptar una nave presuntamente ligada a redes de tráfico de drogas que operan en rutas marítimas del Pacífico. Sin embargo, la modalidad de los ataques, que incluyen fuego letal directo sobre embarcaciones, volvió a encender cuestionamientos en el plano internacional.
Desde agosto pasado, Washington mantiene el mayor despliegue militar en el Caribe y el Pacífico de las últimas décadas. Buques de guerra, aeronaves y unidades especiales participan de patrullajes permanentes en aguas internacionales, con el argumento de combatir al narcotráfico en el hemisferio occidental.
La escalada se profundizó a mediados de noviembre de 2025, cuando el entonces secretario de Defensa anunció formalmente la Operación Lanza del Sur, impulsada por el presidente estadounidense para enfrentar lo que calificó como “narcoterrorismo”. El anuncio coincidió con el arribo de un portaaviones al área de operaciones del Comando Sur.
El contexto regional ya estaba tensionado desde el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron en Caracas al presidente venezolano Nicolás Maduro y a Cilia Flores, quienes fueron trasladados a una cárcel federal en Nueva York. Ese hecho marcó un punto de quiebre en la relación entre Washington y varios gobiernos latinoamericanos.
Especialistas en derecho internacional y organizaciones humanitarias advierten que los ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales si se confirma que las víctimas no representaban una amenaza inmediata. Señalan que el uso de fuerza letal en alta mar, sin instancias previas de detención ni proceso judicial, vulnera principios básicos de protección a la vida y al debido proceso.
Mientras tanto, la cifra de muertos continúa en aumento y la presencia militar estadounidense en la región abre un nuevo capítulo de tensión geopolítica en el continente.
















