Los vecinos de Sierras de los Padres volvieron a encender las alarmas ante el avance de un proyecto inmobiliario que, según denuncian, podría poner en riesgo el suministro de agua y afectar seriamente el entorno natural de la zona. Así lo expresó María del Carmen Cirigliano en diálogo con Franco Canales por Radio 10 Mar del Plata, al advertir que se trata de una iniciativa que retoma un viejo emprendimiento frenado en 2008 gracias a la movilización vecinal y a una ordenanza municipal que estableció condiciones estrictas para nuevos barrios privados.
Cirigliano recordó que en aquel momento lograron impedir la instalación de un country lindero tras demostrar falencias en el estudio de impacto ambiental y exigir que cualquier desarrollo tuviera accesos y servicios independientes. Sin embargo, señaló que el proyecto reapareció ahora impulsado por el heredero de las tierras, con una modificación clave: la provisión de agua se haría desde la cooperativa del propio barrio. “Nosotros ya tenemos problemas de abastecimiento, no es que nos sobre el agua”, remarcó.
La vecina explicó que el nuevo emprendimiento contempla la creación de 86 lotes bajo la figura de “club de campo”, una denominación que, según afirmó, encubre en los hechos un barrio privado. Además del agua, advirtió por la falta de precisiones sobre el tratamiento de los desagües cloacales y el impacto paisajístico. “No nos oponemos al progreso, pero sí a que destruyan la zona y nos dejen sin servicios”, sostuvo.
En el plano institucional, indicó que existe un expediente en trámite en el Municipio y que recientemente se abrió una consulta pública, cuyo plazo fue prorrogado hasta el 31 de enero. Los vecinos convocan a la comunidad a enviar opiniones al correo de Participación Ciudadana de EMSUR para exigir información y participación. “Queremos saber con qué autorizaciones cuentan y qué va a hacer el Municipio”, subrayó.
Por último, Cirigliano cuestionó el silencio de la cooperativa de agua, que aún no respondió si tiene capacidad para abastecer a los futuros lotes sin afectar a los actuales socios. Ante esa falta de respuestas, los vecinos impulsan una asamblea extraordinaria para obtener explicaciones formales. “No queremos hacer lío, solo pedimos que las cosas se hagan como corresponde y que nos expliquen qué va a pasar con el agua”, concluyó.
















