Una cámara de medición de velocidad cuelga de su estructura frente a los balnearios de Punta Mogotes. La imagen es elocuente: cajas oxidadas, equipos deteriorados y un dispositivo que parece estar a punto de desprenderse sobre una avenida por la que circulan vehículos a diario.
¿Quién se hace cargo de estas cosas en Mar del Plata? La pregunta no es menor. Una cámara de ese tamaño puede caer sobre un auto, romper el parabrisas y poner en riesgo a quienes viajan en su interior.
La situación vuelve a exponer el deterioro de elementos del espacio público. Los problemas con semáforos y otras instalaciones también generan preocupación, mientras los vecinos esperan que alguien intervenga antes de que ocurra algo grave.

















