El reclamo se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos asegurara que el mandatario venezolano fue capturado y sacado del país durante un “ataque a gran escala”

El pedido fue realizado en medio de una fuerte conmoción política y social, marcada por versiones cruzadas, denuncias oficiales y una creciente incertidumbre sobre el paradero del jefe de Estado venezolano, cuya situación no fue confirmada de manera independiente.
El anuncio de Trump, difundido a través de su red social Truth Social, generó un impacto inmediato a nivel internacional. Allí, el presidente norteamericano sostuvo que Estados Unidos ejecutó un “ataque a gran escala” contra Venezuela y que Maduro fue detenido junto a su esposa y trasladado fuera del país.
Desde Washington, el republicano calificó la operación como “brillante” y anticipó una conferencia de prensa desde su residencia de Mar-a-Lago, mientras medios internacionales replicaban la información sin confirmación oficial por parte de organismos multilaterales.
En este contexto, el gobierno venezolano denunció una “agresión militar” de Estados Unidos, luego de que se reportaran explosiones y el sobrevuelo de aeronaves en Caracas y en otras regiones del país. Según las autoridades, se habrían registrado ataques desde el aire en zonas civiles.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, habló de una “invasión” y aseguró que las Fuerzas Armadas se encuentran desplegadas para evaluar daños y posibles víctimas. “Nos han atacado, pero no nos doblegarán”, afirmó en un mensaje difundido en redes sociales.
La situación sigue en pleno desarrollo, con máxima tensión política y diplomática, mientras crecen las dudas sobre la veracidad del anuncio realizado por Trump y el estado actual del presidente venezolano.










