El especialista en ciberseguridad y ex candidato a concejal de Mar del Plata dialogó con Sueños y Sonidos sobre los riesgos en redes sociales, la responsabilidad de las plataformas y la necesidad de educación digital para proteger a niños, adolescentes y adultos mayores.
Federico Cermelo, especialista en ciberseguridad y ex candidato a concejal en la ciudad, destacó la urgencia de políticas públicas que enfrenten las violencias digitales y promuevan la ciudadanía digital desde la escuela y la familia.
Según Cermelo, los principales riesgos online afectan a tres grupos: los niños, expuestos a grooming y ciberacoso; los adolescentes, vulnerables a la adicción y a la ludopatía digital; y los adultos mayores, que suelen ser víctimas de estafas bancarias y hackeos.
“Las plataformas digitales tienen la responsabilidad de advertir sobre los riesgos de su uso, como se hace con medicamentos o electrodomésticos. Deben ofrecer leyendas claras, material audiovisual educativo y botones de denuncia visibles”, sostuvo el especialista.
En cuanto a la regulación, señaló que “el Estado debe asumir la defensa de la sociedad, ya que los grandes empresarios detrás de estas plataformas no siempre consideran los efectos locales. Tenemos proyectos para regular la ludopatía digital, pero aún enfrentan resistencia política y lobby empresarial”.
El impacto psicosocial de estas violencias, agregó Cermelo, varía según el público: los niños pueden sufrir depresión y rechazo escolar; los adolescentes pueden perder recursos económicos y caer en un círculo vicioso; y los adultos mayores enfrentan perjuicios financieros graves.
Sobre competencias digitales, el especialista remarcó la importancia de la alfabetización mediática, la seguridad técnica, la inteligencia emocional frente al troleo y la responsabilidad en línea: “Todos somos ciudadanos digitales y debemos conocer derechos y obligaciones. Las agresiones virtuales deben tener consecuencias claras y canales de protección”, indicó.
Cermelo también subrayó el papel del anonimato como potenciador de conductas violentas y discriminatorias en redes: “El anonimato facilita cometer delitos y dificulta la identificación de los responsables. Es clave trabajar en trazabilidad de la identidad en línea sin vulnerar derechos fundamentales”.
Finalmente, el especialista detalló tres pilares para un programa de prevención de violencia digital:
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Responsabilidad digital: enseñar los riesgos y consecuencias de la virtualidad.
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Diálogo familiar: promover la confianza para comprender la vida online de niños y adolescentes.
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Convivencia escolar: fortalecer la educación colectiva y los valores de respeto y solidaridad.
“Debemos construir una ciudadanía digital moderna, comenzando en la escuela y extendiendo la educación a los adultos mayores, con políticas públicas que protejan la integridad física, sexual, mental y económica de todos los ciudadanos”, concluyó.
















