La nueva bandera argentina colocada en el Paseo Celso Aldao, en Playa Grande, expone una postal difícil de disimular. Está sublimada de un solo lado y, por ese motivo, no se ve siempre como bandera argentina.
Cuando el viento la toma de frente, aparecen el celeste y el blanco. Pero al girar, el reverso queda completamente blanco. La imagen cambia de un segundo a otro en uno de los puntos más visibles de la costa, sobre la avenida Patricio Peralta Ramos, un lugar asociado a actos oficiales y postales emblemáticas.
La elección del material responde a un único criterio: ahorro. El resultado es una bandera que, según cómo flamee, representa al país… o deja de hacerlo.


















